18 de diciembre de 2015

«Pseudociencia en el Movimiento Animalista»





Este artículo del profesor Casey Taft  es una continuación de otro artículo anterior titulado El Activismo Animalista Y El Método Científico en el que explicaba cómo los grupos bienestaristas manipulan los datos para intentar forzarlos a que encajen sus ideas. En esta entrada veremos como esta deshonestidad no es un caso puntual sino que parece ser algo sistemático de esos grupos.

La supuesta "ciencia" que las organizaciones bienestaristas están promoviendo para intentar justificar su forma de actuar no es tal ciencia. No es ciencia sino pseudociencia. Yo diría que ellos quieren hacer creer –engañar– a la gente que su activismo reformista es más efectivo que el activismo de los abolicionistas veganos, para así conseguir su apoyo y, sobre todo, su dinero.

No cabe duda de que debemos introducir el método científico en nuestro activismo para poder valorar y mejorar su eficacia. Pero antes, sería necesario comprender la diferencia entre la ciencia real y la estafa pseudocientífica que los bienestaristas están difundiendo. 

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Expuse anteriormente mi análisis acerca de una investigación en la que Humane Research Council (ahora renombrada Faunalytics) malinterpretaba los datos para intentar defender la idea de que debemos promover que la gente reduzca su consumo de carne en lugar de promover el veganismo. Tal y como señalé, sus datos apuntaban justo lo contrario de lo que manifestaban en sus conclusiones e indicaban que debemos promover el veganismo en lugar del "reducetarianismo". Otros fallos del estudio radicaban en la ausencia de hipótesis testables basadas en una teoría y que habían maldefinido el veganismo y lo consideraban como una dieta en lugar de una posición ética contra el uso de animales. Además, no habían dispuesto sus hallazgos a la revisión por pares, lo cual es un práctica estándar en la comunidad científica.
Así que cuando vi que otro grupo, el Humane League Labs, ha publicado un reciente estudio que de forma similar concluye que debemos animar a la gente a reducir su consumo de animales en lugar de eliminarlo completamente, me mostré escéptico al respecto. Leí el informe completo, por supuesto, para comprobar si sus datos coincidían con sus conclusiones. Tal y como sospechaba, no fue así.
La premisa de este estudio ya la hemos visto antes. Ellos repartieron propaganda que "trataba sobre la crueldad de las granjas industriales y los beneficios para la salud de eliminar los productos animales de nuestra dieta". Después, los autores repartieron ocho planfletos diferentes que exponían varias cuestiones: algunos animaban a lectores a "comer vegano"; otros animaban a "comer vegetariano"; otros animaban a "comer menos carne"; y otros animaban a "reducir o suprimir" la carne y otros productos animales. 
Al igual que en el anterior estudio que critiqué, aquí también hay serios problemas teóricos y metodológicos. De nuevo, el mayor problema respecto de este estudio es que el veganismo no está apropiadamente presentado. Un mensaje vegano no se enfoca sólo en las "granjas industriales" sino que discute la moralidad de utilizar a los animales en cualquier forma. Tampoco se enfoca en la salud. Por tanto, si los autores quieren sacar inferencias sobre el mensaje vegano y su efectividad, entonces deberían referirse al verdadero mensaje vegano.
No voy a analizar los problemas metodológicos en detalle pero el enfoque utilizado no se podría considerar aceptable si fuera sometido científicamente a una revisión por pares. Los principales problemas incluyen un bajo nivel de respuesta en el seguimiento [menos de la mitad] y la ausencia de contabilidad de los datos faltantes [esto es: análisis de datos incompletos]; la confianza en "la calificación por puntos" que es un enfoque claramente débil en el análisis de datos; una falta de claridad acerca de cómo fue la selección aleatoria de los participantes; y una cantidad de grupos desequilibrada.
Sin embargo, lo más preocupante es cómo los datos fueron malinterpretados de manera coincidente con la visión de este grupo. Los que estaban en el grupo de "control" redujeron su consumo de carne y lácteos en mayor medida que los otros grupos. Más aún, los únicos hallazgos estadísticamente significativos fueron aquellos que demostraban que los que estaban en el grupo de control reducían su consumo en mayor medida que quienes recibieron diferentes mensajes. En otras palabras, el único resultado "significativo" a partir del análisis de datos es que los individuos reducen su consumo de carne y lácteos en mayor medida cuando no se les anima a cambiar nada que cuando se les anima a hacer alguna clase de cambio en su consumo. Estos resultados contraintuitivos sugieren que los problemas metodológicos que anteriormente analicé conllevan que todos los datos obtenidos sean cuestionables. En definitiva, los resultados no tiene sentido, y es razonable mostrarse escéptico sobre que podamos sacar algo en claro de todo esto.
Los autores, por otro lado, han interpretado estos resultados que no tienen significado estadístico de forma que concluyen que el mensaje "reduce o suprime" la carne y otros productos animales "sería el enfoque más efectivo" para conseguir que la gente reduzca su consumo de productos animales. Estas conclusiones son injustificadas de acuerdo a los datos actuales, la falta de significado estadístico entre los grupos [excepto por las diferencias mostradas en aquellos que no recibieron ningun mensaje y que fueron los que más redujeron su consumo], y los problemas metodológicos que ponen en cuestión la validez de los datos.
La pseudociencia es "una afirmación, creeencia, o práctica que es presentada como científica pero que no se ajusta a la metodología científica válida, carece de evidencia que la apoye, no puede ser probada de forma estable, y demás carencias de tipo científico." Cuando una organización realiza un estudio y malinterpreta datos erróneos para adecuarlos a su tipo de activismo, está incurriendo en la pseudociencia. Esta clase de prácticas parecen ser demasiado comunes en el ámbito animalista, lo cual es decepcionante y potencialmente peligroso. Medios informativos y otras organizaciones difunden las conclusiones de este estudio asumiendo que son válidas. Las organizaciones que llevan a cabo esta clase de trabajo pueden afirmar falsamente que su forma de trabajar está "basada en la evidencia". Es potencialmente dañino para los animales promover la idea de que una forma de activismo es más efectiva que otra basándose en estudios profundamente sesgados y erróneos. Podemos y debemos hacerlo bastante mejor que esto.
Texto original en inglés: 


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Creo que tengo claro lo que ha sucedido. Muchos bienestaristas dejaron de consumir animales por estar en contra del sufrimiento y se autodenominaron "veganos", pensando que el veganismo era una simple dieta o estilo de vida. Pero ahora se dan cuenta de que el veganismo como principio ético es lo contrario de lo que ellos defienden –ellos están a favor de la explotación animal si es para acabar con el sufrimiento– y por eso difunden toda clase de propaganda para desacreditar el veganismo y distorsionar radicalmente su significado original.

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