23 de julio de 2019

Comte-Sponville y la cuestión del especismo




El filósofo André Comte-Sponville en su Diccionario filosófico reserva una entrada para el término de especismo. Hay que tener en cuenta que el libro se trata más bien de una colección de reflexiones particulares de su autor que de un diccionario en sentido riguroso.

Comte-Sponville define el especismo de esta manera: «Sería el equivalente del racismo pero aplicado a las relaciones entre especies. Sería especista toda persona que considerara que los animales, hombres incluidos, no son todos iguales en derechos y dignidad.» No sería precisamente la definición que yo considero más acertada, pero las he visto peores. Dejémoslo así de momento.

Afirma Comte-Sponville que la noción de especismo es peligrosa porque «borra demasiado la diferencia entre los seres humanos y los animales. Diferencia de grado, en mi opinión, más que de naturaleza, pero que justifica que se les trate, en efecto, de manera diferente.» Pero reflexionemos un momento¿acaso diríamos que el racismo y el sexismo son nociones peligrosas porque borran demasiado las diferencias entre seres humanos? Yo no estoy de acuerdo en que tomar conciencia de esos prejuicios suponga "borrar diferencias" sino que nos hace ver que hay diferencias que no son relevantes en lo que se refiere a la consideración moral. Esto significa que no es relevante la pigmentación de la piel o el tipo de genitales para poder reconocer que todos los seres humanos son individuos con intereses iguales. Si podemos comprender que esas diferencias no justificación racionalmente una discriminación moral contra seres humanos, también podemos entender que las diferencias morfológica de otros animales respecto de los humanos tampoco justifican excluirlos de nuestra consideración.

Por otra parte, no conozco a nadie que defienda que humanos y animales deben ser tratados de manera exactamente igual en todos los aspectos; de la misma manera que nadie defiende que niños y adultos sean tratados exactamente igual en todos los aspectos. Lo que sí se defiende desde una perspectiva animalista es que ambos merecen igual respeto básico. Lo que postula la filosofía de los Derechos Animales es que todos los seres conscientes poseen un valor moral inherente que nos obliga a no tratarlos como simples medios para lograr nuestros fines.


Pienso que el punto tal vez más polémico en la opinión de Comte-Sponville viene justo al final: «"Si no se hubieran transportado animales en vagones para animales —me dijo un colega—, Hitler no lo habría hecho con los judíos." Pero eso no convierte el comercio cárnico en un equivalente del racismo, ni al nazismo en un comercio.» Aquí parece que su colega se refería al hecho de que la cosificación sobre los seres humanos es análoga y conectada a la cosificación sobre los animales, como ha explicado el historiador Charles Patterson. La esclavitud humana fue una aplicación de los métodos que previamente ya se habían aplicado sobre los animales para someterlos como propiedad de los seres humanos. Si bien comer animales no equivale categóricamente al racismo, sí podemos argumentar que es moralmente equivalente al canibalismo.

En otra parte del diccionario, cuando escribe acerca del racismo lo define de esta manera: «toda doctrina que hace depender el valor moral de los individuos del grupo biológico, o pretendidamente tal, al que pertenecen». Como era de esperar, Comte-Sponville condena duramente el racismo. Al hablar sobre el sexismo señala que es equivalente al racismo pero fundado en la diferencia sexual. ¿Si el especismo es en efecto análogo a esos prejuicios acaso no merece la misma condena?


Me alegro que Comte-Sponville decidiera incluir el término especismo en su diccionario, que además es un libro muy entretenido e interesante, y aunque las observaciones que expone al respecto se me antojan quizás más mediocres de lo que hubiera esperado, es conveniente recordar que el primer paso para comprender un error es reconocer que existe.

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