4 de septiembre de 2011

La anti-patía del anti-especismo




El título de esta nota está inspirado en un texto del blog el Filósofo Vegano —el cual dejó de publicar hace varios años— que trata sobre esta misma cuestión.

Considero que el término "antiespecismo" o cualquier otro similar sería una expresión inadecuada. Tengo tres razones principales para fundamentar mi postura.

Primero; entiendo que se trata de una expresión que denota claramente hostilidad

Aunque es correcto rechazar el especismo, así como cualquier otra discriminación injusta, esto no debería ser excusa para fomentar sentimientos, actitudes o actos hostiles. Ya existe demasiada hostilidad —aunque siempre es demasiada— en este mundo como para encima aumentarla todavía más. Creo que la hostilidad no es la forma correcta de enfocar los problemas morales. Fomentar el odio no puede ser el camino hacia el respeto.

La manera más efectiva y ética de evitar la injusticia no es el fomento del odio a los prejuicios sino la comprensión educativa de los valores morales basados en principios de igualdad y justicia. Una vez que alguien comprende conscientemente esto, podrá entender por qué el especismo es injusto. Lo mismo sucede con los demás prejuicios. Se trata de fomentar el la reflexión y entendimiento; no el odio.

A menudo sucede que la gente asume que el racismo está mal, y luego fomenta sentimientos hostiles y de odio contra cualquiera que sospeche que defienda el racismo, pero apenas sabe explicar argumentadamente lo que es el racismo ni sabe razonar por qué debemos rechazarlo. Un ejemplo claro de cómo la hostilidad sustituye a la razón.

Segundo; el especismo no es el único problema moral ni tampoco tiene por qué ser en principio el más importante.

Cualquier discriminación injusta es igualmente errónea. El rechazo moral al especismo está motivado por la misma razón que el rechazo por igual al racismo, el sexismo y la homofobia.

Existen diversas formas específicas de discriminación injusta. Si tuviéramos que manifestarnos como "anti-" de cada una de ellas no terminaríamos de listarlas. No hay un motivo para priorizar el especismo de forma que sirva para ignorar las demás injusticias identificándonos como "antiespecistas". No estoy más en contra del especismo que del resto de prejuicios igualmente injustos.

Además, el solo rechazo al especismo no conlleva el rechazo a la injusticia o a la violencia ni conduce necesariamente a una ética de derechos. El rechazo al racismo es compatible con defender el fascismo y el totalitarismo siempre que no se hagan discriminaciones basadas en la raza. Del mismo modo, quienes rechazan el especismo no siempre aceptan una postura moral igualitaria basada en el valor inherente de los individuos como personas.

Hay "antiespecistas" que establecen una jerarquía moral y dicen que unos animales valen más que otros apelando a supuestas diferencias de inteligencia o de complejidad sensitiva. Por ejemplo, Peter Singer afirma explícitamente que los animales más inteligentes tienen un mayor valor moral que los menos inteligentes, y que estaría justificado que los menos inteligentes fueran usados como meros recursos para beneficio de los más inteligentes.

Rechazar una injusticia específica no conduce necesariamente a asumir una posición justa desde el punto de vista moral.

Quizás tendemos a dar por hecho que el rechazo el especismo conlleva asumir una posición justa por sí solo, pero no es así. Se puede rechazar el especismo y defender que todos los animales —incluyendo a los humanos— puedan ser tratados como meros recursos, sin discriminación de especie.

La ideología fascista no necesita ni requiere el especismo, ya que postula que el poderoso está legitimado en imponer su deseo a los débiles, sean quienes sean. El especismo podría ser visto como un tipo de fascismo en tanto que consiste en la opresión de un grupo, basado en el criterio de especie, sobre los demás individuos que no pertenecen a dicha especie. Pero el fascismo no requiere del especismo.

La ideología consecuencialista afirma que el fin justifica cualesquiera medios que empleamos para conseguir dicho fin. Este dogma no discrimina según la especie, y no necesita. Por tanto, el consecuencialista puede pisotear y destruir a los individuos de igual manera, sin tener que discriminar por especie, para conseguir su objetivo.

El fascismo y el consecuencialismo son dos ejemplos notorios que muestran por qué el “antiespecismo" es una etiqueta engañosa que no asegura justicia para los animales y que sirve incluso para disfrazar la injusticia. Conozco “antiespecistas” que son partidarios del fascismo o del consecuencialismo —o del maquiavelismo, como diría alguno de ellos.

Tercero; el término "antiespecismo" sirve para ocultar las profundas diferencias ideológicas que ya existen entre quienes dicen rechazar el especismo.

El rechazo al racismo puede ser compartido por muy diferentes ideologías, pero que no se pueden solapar bajo la etiqueta de "antirracismo". Liberales, socialistas, anarquistas, conservadores,... pueden estar igualmente en contra del racismo, pero sus diferencias ideológicas entre ellos son notorios y a menudo incompatibles. Las diferencias dentro del ámbito animalista no son menos acusadas.

Entre quienes nos oponemos a la discriminación especista hay diferencias importantes. Por ejemplo, algunos defendemos una ética de derechos mientras que otros asumen el utilitarismo. A pesar de que en principio compartamos un desprecio moral por el especismo; estamos en desacuerdo sobre muchos otros puntos que no son menos importantes. Esto no se puede obviar ni intentar confundir propagando la errónea creencia que todos estamos en "lo mismo". No lo estamos.

Por todo esto, considero en general que la etiqueta "antiespecista" genera más bien un problema y no una visibilidad correcta del problema.

Además de todo esto, considero que la cuestión no está en identificar nuestro activismo sólo por lo que rechazamos sino también por aquello que defendemos. Y hay una forma de definir, de manera positiva, una postura moral que parte de la base de la igualdad y respeto radical hacia todos los seres sintientes: Veganismo y los Derechos Animales.

5 comentarios:

  1. Pues tienes toda la razón. Yo a veces empleo los términos "antiespecismo" y "anticapitalismo" más por pereza intelectual que por otra cosa :(

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  2. Holas,

    El antiespecismo es el rechazo a la discriminación moral hacia una cierta especie.

    No todo en la vida es hacer lo correcto sino que también hay que rechazar la acciones discriminatorias. Expresar claramente ese rechazo me parece positivo.

    Me considero intervegano, pero para que se me entienda diré que soy sensocentrista. El sensocentrismo es considerar que todos los individuos con capacidad para sentir merecen respeto y consideración moral. Ser sensocentrista implica vivir de manera vegana y rechazar toda discriminación moral. Políticamente esto significa una postura a favor de los Derechos de los Animales.


    Saludos,
    David.

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  3. Gracias, amigos, por vuestros comentarios.

    Me alegra saber que te has replanteado este tema, Hugo.

    Lejos de querer imponer nada, mi única intención es que cada uno de nosotros reflexionemos y razonemos sobre todas las cosas. Especialmente sobre aquellas que pasan más inadvertidas.

    Estoy de acuerdo contigo, David, en que debemos rechazar las discriminaciones; -siempre que se trate de discriminaciones injustas-. Pero mostrar ese rechazo no implica adoptar el término "antiespecismo". Del mismo modo que alguien que defienda los Derechos Humanos no tiene por qué asumir el "antirracismo", cuando el rechazo radical al racismo ya va implícito en la filosofía de los Derechos Humanos.

    Tanto el Veganismo como los Derechos Animales asumen de partida la no aceptación de ninguna discriminación injusta, ya sea el especismo o cualquier otra.

    El concepto que señalas como sensocentrismo lo considero incluido como una de las bases dentro de la ética de Derechos Animales.

    A mi modo de ver, los Derechos Animales son una ética, una postura moral, y no propiamente política. Aunque adoptarla implique obviamente consecuencias de tipo político.

    Os mando un saludo.

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  4. Hola Luis, Saludo cordial
    Me parece importante buscar y resignificar términos que permitan promover el respeto de forma asertiva, propositiva y no violenta. Esto permitirá que la gente se sienta participe y no como parte de un problema imposible de resolver.

    Lamentablemente, con frecuencia se cree que ser fuerte es ser violento, y que ser blando es ser no violento; cuando en realidad no existe relación entre estas actitudes, a pesar de ser relacionadas con frecuencia.

    Me parece vital poder mostrarle a a la gente que la lucha por los derechos de los animales, es igual de válida que otras luchas reinvidicatorias y que el hecho de que nos reafirmemos en nuestras posturas no significa que anulemos a otros que defienden causas igual de justas.

    Gracias por estas reflexiones

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  5. Hola, Lu.

    Muchas gracias por compartir tus observaciones con nosotros.

    Creo que no podría estar más de acuerdo contigo respecto de lo que señalas. Has resumido bien unas serie de puntos importantes con los cuales coincido plenamente.

    Un saludo muy cordial para ti también.

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