12 de diciembre de 2011

¿Es el capitalismo el verdadero problema?



























En ocasiones se establece una relación de causalidad entre el capitalismo y la explotación de los animales. Algunas personas piensan que la causa de que explotemos a otros animales está en el hecho de que vivamos bajo un sistema económico de tipo capitalista. Y que no podremos solucionar la injusticia que es la explotación animal sin denunciar al mismo tiempo el problema que es el capitalismo. En esta nota quisiera analizar concisamente este argumento.

Entendamos por capitalismo aquí -a grandes rasgos- un sistema económico basado en la propiedad privada de los recursos y su gestión a través del libre mercado. En oposición a lo que sería el socialismo, como la propiedad de los recursos en manos de una entidad pública -el Estado- y su gestión mediante planificación funcionarial.

Bajo mi punto de vista, la esencia del problema radica en el hecho de que no les reconozcamos a los animales -en tanto que seres sintientes, seres con capacidad de sentir- su condición de personas. Por tanto, se trata de un problema moral.  Este fallo moral es lo que ocasiona que los animales no humanos sean considerados como propiedad de los humanos. Pero no sólo se les considera propiedad en el sistema capitalista sino que también en otras formas de organización económica los animales no humanos también han sido considerados propiedad. de los humanos. 

La objeción de que no podemos solucionar el problema de la explotación de los humanos sin incluir el rechazo del capitalismo se equivoca al no advertir que no sólo dentro del capitalismo hemos explotado a los animales (humanos y no humanos). 

La causa de que explotemos a los animales no puede ser el capitalismo. La causa real es que no respetemos sus derechos. Un derecho es un concepto moral que significa que un interés debe ser respetado y que no puede ser vulnerado por una razón distinta a la propia protección de ese mismo derecho. Esto significa que no podemos violar los derechos de nadie aunque de ello obtengamos algún beneficio (placer, diversión, ganancia económica, salud,...). En principio, los derechos son compatibles con la aplicación del capitalismo. De hecho, según autores como Ayn Rand, el capitalismo sólo puede darse como consecuencia del respeto por los derechos individuales.

En muchas sociedades que no han vivido bajo un sistema capitalista ha existido la explotación de los animales (tanto humanos como no humanos). Así que la solución no puede ser la abolición del capitalismo, sino que la solución sólo puede venir de la abolición del estatus de propiedad de los animales y de la mentalidad especista que la fundamenta. Mientras los animales sean propiedad no podrán tener derechos reconocidos por el sistema legal. Cuando reconozcamos que todo ser sintiente es una persona con derechos entonces estaremos en vías de solucionar el gravísimo problema que es la explotación de los animales.

Los animales no humanos han sido utilizados por el hombre desde hace miles de años -antes de que nada parecido al capitalismo existiera todavía- luego es relativamente fácil de ver que la causa de que explotemos a los demás animales no está en el capitalismo.  

Esta nota no tiene como objetivo analizar ni enjuiciar el capitalismo en sí -a favor o en contra- sino solamente hacer ver que el problema en nuestra relación con los demás animales no tiene su raíz en un determinado sistema económico sino en algo más profundo; en nuestra visión moral del mundo. Una visión dominada por la idea de que el ser humano es un ser especial y diferente al resto de animales y que tiene legitimidad para utilizarlos en su beneficio. Ésta es la idea de la superioridad humana.

Si de verdad nos tomamos en serio a los animales entonces los reconoceremos como personas con derechos. Y el primer derecho más importante y fundamental que debemos respetar es su derecho a no ser propiedades nuestras, a que no les tratemos como recursos, como medios para nuestros fines. Esto es, en esencia, lo que significa veganismo

6 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que "el problema en nuestra relación con los demás animales no tiene su raíz en un determinado sistema económico sino en algo más profundo; en nuestra visión moral del mundo". Incluso es posible que podamos "solucionar el problema de la explotación (...) sin incluir el rechazo del capitalismo", pero me parece improbable, ya que el capitalismo, la propiedad privada de los medios de producción, la explotación y la desigualdad están muy relacionados.

    Por lo tanto, estoy en desacuerdo con la siguiente afirmación: "En principio, los derechos son compatibles con la aplicación del capitalismo." En la teoría y en la práctica el capitalismo es un sistema de organización que ha heredado lo peor de los sistemas anteriores (feudales, etc.), esto es, la tendencia creciente a concentrar en pocas manos la riqueza y el poder de todos. En ese sentido, los derechos de los animales tendrán más éxito allí donde el poder (de decisión, de participación...) esté más repartido entre los individuos.

    Esa es mi opinión a día de hoy. Algo parecido he dicho en mi último post, aunque el tema tratado era otro ;)

    Un saludo, Luis.

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  2. Hola, Hugo. Muchas gracias por tu comentario.

    A nivel teórico, no veo que el capitalismo sea incompatible con el respeto por los derechos. Según las teorías de Hayek, Mises, Rand, y otros pensadores, el capitalismo tiene precisamente como fundamento moral el respeto integral por el individuo -por cada individuo- y el fruto de su propio trabajo, frente a las injerencias de otros individuos o instituciones.

    En general, veo más coherencia, y menos fallos, en las doctrinas que defienden el capitalismo que en otras que defienden sistemas alternativos de organización económica. Sin embargo, todas ellas están todavía muy lejos de carecer de defectos.

    Es habitual oír, por ejemplo, que el comunismo es una doctrina estupenda en la teoría pero que falla al aplicarla en la práctica. Cuando, a mi modo de ver, lo que ocurre en realidad es que adolece de graves fallos teóricos que son los que propician que en la práctica incurra en los mismos errores que supuestamente pretende solucionar.

    A nivel práctico, el problema que señalas de la acumulación de riqueza en pocas manos creo que tiene que ver más con el problema del monopolio y la competencia desleal. Entiendo que no se trata de un problema inherente al capitalismo sino motivado por erróneas regulaciones estatales y por la falta de ética.

    No estoy versado en cuestiones económicas por lo tanto no puedo hacer una valoración cabal y definitiva de la cuestión del capitalismo. Pero lo que sí puedo señalar es que hay un problema de fondo que es de naturaleza moral y que a menudo se olvida cuando se denuncian los abusos cometidos dentro del sistema capitalista.

    También a menudo nos olvidamos de que la Tierra está habitada por otros animales, aparte de los humanos, que también necesitan para vivir de los mismos recursos (agua, tierra, aire, ...) que nosotros. Si los humanos tenemos el derecho a tener propiedad de los recursos disponibles entonces el mismo derecho deberían tener el resto de animales pues tienen el mismo interés en disponer de los mismos recursos básicos que nosotros.

    Te mando un saludo.

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  3. Entiendo que no se trata de un problema inherente al capitalismo sino motivado por erróneas regulaciones estatales y por la falta de ética.

    No opino lo mismo (es más, opino justo lo contrario: por muchas regulaciones y por mucha educación moral que desarrollemos, el propio sistema de jerarquías tenderá a anularlo), pero como yo tampoco "estoy versado en cuestiones económicas" (o si lo estoy, solo lo estaría en un grado muy pequeño, insuficiente para convencer a nadie), prefiero plantarme aquí y seguir informándome ;)

    Si los humanos tenemos el derecho a tener propiedad de los recursos disponibles entonces el mismo derecho deberían tener el resto de animales pues tienen el mismo interés en disponer de los mismos recursos básicos que nosotros.

    Absolutamente de acuerdo. Jim Merkel sugiere ese mismo tema en su libro Simplicidad radical.

    Un abrazo.

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  4. Bueno, cuando hablé de erróneas regulaciones no me refería a que necesitemos muchas regulaciones, sino a que precisamente hay demasiadas regulaciones en lugar de haber solamente aquellas que sean realmente justas y necesarias. Más vale una ley -justa- que se cumpla que cien que no se cumplan.

    Nuestra ética debería estar basada en el veganismo. A partir de ahí no considero que sea apropiado que añadamos muchas más normas normales, sino que añadamos sólo las justas y necesarias. La cantidad nunca equivale a la calidad. Y la simplicidad -siguiendo el principio de Ockham- la considero una virtud racional.

    Gracias por la recomendación del libro de Merkel. Me ha resultado especialmente interesante.

    Por mi parte, la idea de que los demás animales deben disponer de un derecho a la propiedad es defendida y desarrollada por Joan Dunayer en su recomendable libro Speciesism

    Un abrazo, Hugo.

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  5. En realidad, capitalismo y explotación animal son dos cuestiones completamente diferentes. Sin embargo, y dado que nos encontramos inmersos en un sistema en donde los animales son considerados meros recursos, el capitalismo no hace otra cosa que potenciar y aumentar dicha explotación.

    El problema fundamental no es, pues, el capitalismo en sí, sino la consideración moral hacia los demás animales, esto es, en definitiva, nuestro sistema de valores.

    Como dato curioso, me gustaría comentar que existen corrientes libertarias, que defienden el capitalismo a ultranza, y que rechazan cualquier tipo de explotación animal. Para muestra, un botón: hace poco se constituyó en España un partido libertario en cuyo programa político se detallan algunas medidas en contra de la explotación animal. Os dejo el enlace al programa electoral:
    http://www.p-lib.es/wp-content/uploads/2010/10/PPM.pdf

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  6. Hola, David. Llego un poco tarde pero más vale tarde... ;)

    Como dato curioso, me gustaría comentar que existen corrientes libertarias, que defienden el capitalismo a ultranza, y que rechazan cualquier tipo de explotación animal.

    Le he echado un vistazo al programa del P-Lib y hay al menos cinco cosas que no he podido pasar por alto:

    1. "Es necesario evitar actos, prácticas y costumbres crueles" = bienestarismo.

    2. "La biosfera (...) es patrimonio de los seres humanos" = antropocentrismo.

    3. "Somos conscientes del gravísimo deterioro del medio ambiente, aunque descreemos del fenómeno mediático basado en el alarmismo que promueven determinados sectores políticos" = sí pero no = desconocimiento de la Historia (véase Colapso).

    4. "Debemos intensificar la investigación científica para evitar que el deterioro irreversible de nuestra biosfera nos alcance antes de haber llegado a dominar perfectamente los procesos" = fe en la tecnología = fe en el Progreso.

    5. "Lo que 'es de todos' al final no es de nadie y todo el mundo lo utiliza de forma irrespetuosa. Es la inexistencia de derechos claros de propiedad la que ha convertido nuestros mares y muchas zonas de bosque en vertederos" = la tragedia de los comunes solo tiene una solución: la privatización de tierra, mar y aire = falso dilema: hay más opciones más allá de la propiedad privada y la falta de propiedad (ej. propiedad pública, cooperativismo) = desconocimiento de las Inclosure Acts y de la Historia en general (la propiedad privada como institución es una de las causas principales de la actual crisis ecológica global).

    Un abrazo.

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