"Si un niño pone un dedo en uno de los agujeros de un colador, solo él piensa que ahora se filtra menos cantidad de agua." David Bravo
Dejando a un lado triunfalismos injustificados, analicemos bien lo que esta medida supone.
En primer lugar, es una medida inútil, pues resulta evidente ver que quien quiera comprar ropa hecha con pieles sólo tiene que encargarlas a distancia, o comprarlas en otra ciudad. Además, es una medida injusta ya que protege sólo a ciertos animales, y no a todos, y les protege sólo de una determinada forma de explotación, y no de todas. Para que una medida legal fuera justa debería incluir a todos los animales no humanos sin distinción, y protegerles de cualquier intento de utilizarles para nuestro beneficio.
Por otra parte, para conseguir que se aprobara esa medida se ha empleado una ingente cantidad de recursos (energía, tiempo, dinero) que se podrían haber empleado mucho mejor en campañas activas para difundir el veganismo. De haber hecho esto, ahora mismo se habría conseguido que hubiera más veganos en el mundo -promoviendo el veganismo a su vez. En cambio, lo único que han conseguido con esto es reforzar el prejuicio de que hay formas de explotar a los animales que son peores que otras.
Algunas personas dicen que promover medidas legislativas verdaderamente justas para los demás animales es algo difícil o imposible. Algo "utópico". Y en efecto, seguirá siendo utópico por siempre mientras sigamos dedicando nuestros esfuerzos en campañas como ésa. En lugar de centrarnos en un activismo educacional que cambie la forma de pensar y de actuar de la gente. Porque sólo de esta manera podrán prosperar medidas legislativas que de verdad, y por primera vez, protejan a todos los animales.
Este tipo de campañas no denuncia la explotación de los animales. Sólo denuncian un tipo concreto de explotación. Ése es el error: focalizar el activismo en una cuestión que no tiene justificación alguna para prestarle más atención que a cualquier otra forma de utilizar a los otros animales para nuestro beneficio. El mensaje debería ser que el uso de los animales es injusto en sí mismo y que todo lo que proviene de su explotación debe ser rechazado -y no solamente las pieles. La manera de aplicar ese principio es la práctica del veganismo.
No esta justificado por tanto hacer una campaña del tema de la vestimenta refiriéndose solamente a las pieles e ignorando el resto de productos (lana, cuero, seda, plumas,...). Porque todo lo que proviene de los demás animales es consecuencia de la misma injusticia, y por tanto todo ello es igualmente inmoral y rechazable.
Con todo esto, debo aclarar que no estoy criticando a nadie. A ningún grupo o persona. Solamente estoy criticando algo (no alguien); una determinada forma de enfocar el problema y de hacer las cosas que considero equivocada por las razones aquí expuestas.
Existe una grave problema generalizado de desinformación en la sociedad sobre la cuestión moral de los animales y la realidad de su explotación. Por eso es tan importante centrar nuestro activismo en educar sobre veganismo a todo el mundo. Porque sin veganismo no hay ni puede haber justicia para los animales. Es necesario un replanteamiento profundo en nuestra forma de afrontar la explotación que padecen los animales.
Promover el veganismo no es simplemente una forma determinada de hacer activismo. Sino que debe ser la base de cualquier iniciativa para que ésta sea justa y eficaz. Aplicar el veganismo (no explotar animales) en la vida práctica es la única manera de respetar a los demás animales.
Promover el veganismo no es simplemente una forma determinada de hacer activismo. Sino que debe ser la base de cualquier iniciativa para que ésta sea justa y eficaz. Aplicar el veganismo (no explotar animales) en la vida práctica es la única manera de respetar a los demás animales.
La industria que explota a los animales no es el problema. Es la consecuencia del problema. El problema es nuestra relación con los animales no humanos. La verdadera raíz del problema está en la mentalidad que considera que los demás animales existen para nuestro uso y beneficio. Y solamente cambiando esa mentalidad, a través de la educación, es como vamos a poder solucionar eficazmente, y de una manera justa, este problema.
Gary Francione
NOTA:
La doctoria Ana María Aboglio ha escrito un breve análisis sobre este tema, que se puede leer en su página personal Otra Mirada
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