25 de noviembre de 2014

El veganismo se refiere a los animales no humanos




El veganismo se refiere a los animales no humanos

Veganismo significa, desde el punto de vista ético, el rechazo moral a la explotación de los animales no humanos. Así fue definido en su origen por sus fundadores y es la definición que le proporciona su carácter singular. Obviamente, los fundadores del veganismo dicen animales para referirse específicamente a los animales no humanos, al igual que hace el 99% de la población. Aunque no sea estrictamente correcto, podemos aceptar ese uso en sentido coloquial.

Quien acepte ese principio es vegano. Obviamente asumir dicho principio requiere llevarlo a la práctica. Y eso es por lo que los veganos, entre otras cosas, no consumimos productos que provengan de la utilización de animales no humanos.

Por tanto, al veganismo como tal no le conciernen los seres humanos. El veganismo es un concepto específico que se refiere a nuestra relación moral con los animales no humanos. Toda persona que respete ese principio es vegano, sin importa cuál sea su actitud o mentalidad respecto a otras cuestiones. Cualquier otra cuestión moral forma parte de otras categorías. 

El veganismo significa rechazar la explotación de los animales no humanos. Por eso, cualquier persona que rechace como principio esta explotación es vegano, sin importar cuál sea su relación con los humanos.

Puede ocurrir que alguien sea vegano y no respete a los seres humanos. Sin embargo, esto sería un problema de coherencia con los principios éticos básicos y no es un problema que ataña al veganismo como tal sino a la coherencia ética de la persona en cuestión.

Quizás resulte extraño que alguien vegano pueda ser racista o sexista u homófobo, dado que el veganismo se fundamenta en el principio de igualdad, pero en teoría es perfectamente posible y en la práctica he conocido a algunos veganos con dichos prejuicios. Los veganos pueden tener prejuicios y defectos como el resto de la gente. 

Insisto: el hecho de ser racista —o sexista— es una incoherencia respecto de los principios éticos básicos, no respecto del veganismo como tal.

Por ejemplo: el fascismo y el veganismo son incompatibles éticamente en tanto que parten de fundamentos radicalmente distintos; pero un individuo singular podría asumir ambas teorías a la vez. Es habitual que la gente albergue ideas y creencias contradictorias en su mente. Esto es algo que sucede cotidianamente. Por tanto, un vegano no estaría siendo incoherente con el veganismo al adoptar el fascismo, sino que estaría siendo incoherente respecto de los principios éticos básicos que fundamentan el veganismo como principio específico.

El veganismo forma parte de la ética —es una parte más dentro de ella— pero no equivale ni abarca toda la ética. El solo hecho de que una acción o un producto sea coherente con el veganismo no equivale necesariamente a que sea correcto de acuerdo a la ética puesto que el ámbito de la ética no se limita a la explotación animal.

Quede claro que los veganos por lo general no excluimos a los seres humanos de nuestros consideración moral; ni mucho menos. Pero no concretamente porque seamos veganos sino en tanto partimos de los principios éticos universales: el principio de igualdad y el principio de valor inherente

Esas incoherencias morales seguramente no ocurrirían —o serían menos comunes— si antes del veganismo y de cualquier otra cuestión específica tuviéramos claros los principios éticos básicos que fundamentan la moral. Quizás deberíamos comenzar por esto antes de discutir sobre veganismo. 

No hay un nombre particular para esta posición de principios éticos que he señalado porque no es una doctrina inventada sino que es la única ética objetiva que existe partiendo de la lógica. El veganismo sería una doctrina directamente derivada de esos principios.

Ahora bien, no confundamos el veganismo con el simple hecho de no comer animales o de no participar en su consumo. 

Sucede hay gente que no es vegana pero que no come animales, o no consume productos de su explotación, porque está en contra del sufrimiento pero no porque esté en contra de nuestra dominación sobre los demás animales. Eso no sería veganismo sino 
bienestarismo. El bienestarismo no se fundamenta en el respeto a la persona y sus derechos sino en la filosofía del utilitarismo, que alberga una teoría moral completamente distinta.

El veganismo no discrimina moralmente

Aclaremos también que el veganismo no discrimina entre individuos sino que se centra en una discriminación específica: el especismo —la cosificación sobre los animales que no son humanos.

Aunque el veganismo puede estar fundamentado sobre la igualdad moral de todos los seres sintientes, el veganismo se enfoca específicamente en una violación concreta de ese principio: la opresión especista de los seres humanos sobre los demás animales basada en la creencia de que los animales no humanos son objetos/recursos/medios para los fines humanos. El veganismo es la oposición a esta idea.

Por tanto, es el especismo el que discrimina injustamente entre seres sintientes y es el veganismo quien pone remedio a ese error.

Interpretar erróneamente al veganismo como un fenómeno discriminatorio puede llevar a la pretensión de pretender que el veganismo deba referirse a todas las personas —humanas y no humanas. Esto supone distorsionar su significado original e ignorar la necesidad de planteamientos concretos como respuesta sobre problemas que son concretos. Sin estos planteamientos específicos lo que sucede al final es que esos problemas se ignoran y pasan inadvertidos.

Ese razonamiento erróneo que dice que el veganismo discrimina entre seres sintientes incurre, a mi modo de ver, en una falacia unidimensional, es decir, no distinguir entre niveles. Eso es como no distinguir entre raíces, tronco y ramas. No se distingue entre ética básica [principios morales básicos], ética concreta [principios morales específicos] y ética global [derechos individuales]

La ética, como entidad global, sería metafóricamente como un árbol. No se puede decir que un árbol es un árbol y ya está, y que no acepta distinciones o niveles. Del mismo modo, no es correcto decir que la ética se limita a una causa sin más, ignorando la complejidad del contexto en el que existe la ética.

Nosotros partimos de la base de que hay unos principios éticos universales: esto es la ética básica. Pero vemos que esos principios no se aplican socialmente a los individuos no humanos [ética concreta] sino que ellos son discriminados injustamente, y por eso tratamos de acabar con esta discriminación que está motivada por un prejuicio concreto: el especismo. Nuestro objetivo es que esa discriminación acabe para que finalmente todos los seres sintientes tengan derechos reconocidos: esto sería finalmente la ética global. —los Derechos Animales

El veganismo señala que hay un problema concreto: el especismo. Hay un prejuicio específico que dice que los demás animales son "seres inferiores" y que existen como medios para los fines humanos. Ante este problema ha surgido como respuesta el veganismo. 

Veganismo es la oposición a esa injusticia concreta. Una oposición fundamentada en los principios éticos universales que se aplican por igual a todos los seres sintientes, sí, pero enfocada en el prejuicio y la opresión especista sobre los demás animales.

El veganismo pretende extender el ámbito de consideración moral

Como vemos, el veganismo no existe en un vacío moral sino que forma parte de una ética básica fundamentada en la igualdad y el respeto por la persona. 

El surgimiento del veganismo ya partía de la base previa de reconocer que los seres humanos son personas con derechos, y lo que se pretendía precisamente es ampliar esa consideración moral a los demás animales sintientes. Tal y como expresaba Leslie Cross en 1951 al establecer la definición del veganismo:
«El veganismo es en verdad la afirmación de que en donde haya amor la explotación debe desaparecer. Este pensamiento tiene su continuidad histórica con el movimiento que buscaba la liberar a los esclavos humanos. Al ponerlo en práctica, cualquier error fundamental cometido por el hombre contra los animales debe inmediatamente desaparecer.»
Se podría decir que lo que el veganismo defiende respecto de los animales no humanos sería formalmente equivalente a lo que el feminismo defiende respecto de las mujeres. 

Ambos movimientos no discriminan moralmente entre individuos sino que luchan contra una discriminación específica que atenta contra la igualdad para todos los individuos. 

El feminismo se enfoca sobre el patriarcado —sobre el machismo— y el veganismo se enfoca sobre la cosificación y opresión sobre los animales no humanos del especismo antropocéntrico. Esos prejuicios [machismo, especismo] sí discriminan injustamente entre individuos. El feminismo y el veganismo buscan precisamente acabar con sendas discriminaciones injustas.

La diferencia entre la ética y el veganismo no es una propiamente una división —puesto que forman parte de la misma entidad— sino una distinción. Es una distinción lógica entre categorías objetivas. Son categorialmente diferentes. 

Pretender que "todo debe ser lo mismo" es pretender ir contra la lógica y es tan absurdo como decir que no debemos tener derechos concretados —derecho a la vida, derecho a la integridad física, derecho a no ser propiedad— sino que todos debemos tener exclusivamente un único derecho. Los seres sintientes tenemos varios intereses distintos y por tanto cada uno debe ser protegido por un derecho específico.

Del mismo modo que la ciencia engloba en general todo el conocimiento sobre la naturaleza; la ética engloba todo el conocimiento sobre la moral. Pero es legítimo enfocarnos en una area específica; siempre que lo hagamos respetando los fundamentos básicos y el resto de áreas igualmente legítimas.

Ser químico es centrarse específicamente en la química. Lo que nunca estaría bien es confundir el significado general de la ciencia con el significado específico de la química. Del mismo modo que no está bien tergiversar el significado del veganismo para equipararlo a la ética básica o a la ética general. 

Ser vegano es oponerse específicamente en el problema de la opresión especista. Y eso está bien, siempre que no sirva para ignorar el respeto por los humanos en nuestra vida diaria: pues ambas cuestiones son perfectamente compatibles.

Por tanto, la errónea idea de que el veganismo debiera referirse a todos los seres sintientes —y a toda forma de opresión contra ellos— no sería una redefinición o renovación sino una destrucción del veganismo como principio específico. Esa idea reside en un error de base que no distingue entre niveles lógicos o que no entiende la razón por la cual existe el veganismo.

El activismo vegano se refiere a la explotación animal

Retomando la metáfora del árbol expuesta anteriormente, podemos ver que no se puede pasar de la raíz directamente a las ramas para tener un árbol completo. Hay que incluir el tronco. Es decir, para que la ética básica se aplique a todos los seres sintientes, primero hay que concienciar sobre los prejuicios específicos que atentan contra la igualdad moral en su base.

Por eso, el veganismo —al igual que el feminismo, o el laicismo, o el ecologismo— es un movimiento legítimo y necesario; es el rechazo explícito a la opresión especista, a la explotación de los animales no humanos por parte de los seres humanos. Es el desafío a la idea de que los no-humanos son meros recursos para beneficio de los humanos. Esto es el veganismo.

Si estamos de acuerdo en que el veganismo se refiere a los animales no humanos entonces, por coherencia, la educación vegana debería enfocarse en los no-humanos: en nuestra relación moral con los demás animales. No debería enfocarse en todas las personas: humanos y no-humanos. Esto sería trascender del veganismo para ir a la filosofía de Derechos Animales, o tal vez a otra postura distinta.

No obstante, si alguien quiere ignorar estos principios particulares –veganismo, feminismo– e ir directamente sólo a fomentar el respeto por igualdad moral de todas las personas, no tengo objeción moral que alegar, pero como activista me parece un incorrecto planteamiento estratégico por razones psicológicas y pedagógicas.

A diferencia de las campañas especistas y de las monotemáticas, las cuales sí discriminan entre individuos, el veganismo —así como el feminismo— no discrimina moralmente entre individuos ni es fruto del capricho personal, sino que responde a un prejuicio concreto que debe ser enfrentado de forma específica para evitar que nuestra mente lo asuma como algo "natural" o "inevitable".

En medicina, un remedio para diferentes enfermedades puede estar basado en el mismo principio [por ejemplo: la penicilina] pero luego se necesitan añadidos específicos –estreptomicina, eritromicina– para tratar problemas específicos que de otro modo no se podrían curar. Con la ética y el veganismo ocurre una situación análoga.

Educar en el veganismo significa educar a la gente en el respeto hacia los animales no-humanos; en el respeto hacia su valor intrínseco. Pero si lo que pretendemos es educar en el respeto a todo ser sintiente, a toda persona, entonces no estamos hablando de veganismo, estaríamos hablando de Derechos Animales o de la ética en general. 

Sin embargo, teniendo en cuenta que los argumentos que sostienen el veganismo son válidos para todos los seres sintientes, la educación vegana influye directamente en una conciencia global de respeto todos los animales sin importar su especie.

¿Quieren ir más allá del veganismo para difundir los Derechos Animales? Si es así, no tengo ninguna objeción moral que hacer al respecto. Pero esto no es lo mismo que promover específicamente el veganismo. Del mismo modo que difundir los Derechos Humanos no es lo mismo que involucrarse en el feminismo. Ir ya directamente a los Derechos Animales no me parece el enfoque correcto en el contexto actual como forma de activismo. Pero, en cualquier caso, lo que no deberíamos hacer es tergiversar los conceptos y los significados de las palabras para adaptarlos a nuestro capricho o conveniencia.

Si alguien quiere enfocar su activismo en favor de todos los derechos de todos los seres sintientes, puede legítimamente hacerlo, pero que no diga, por favor, que eso es veganismo. No. Eso es la ética de Derechos Animales. O quizás no representa los Derechos Animales y es otra doctrina moral distinta. Pero no sería veganismo; porque el veganismo se refiere específicamente a los no-humanos y al prejuicio que dice que ellos son seres inferiores que existen para beneficio humano.

5 comentarios:

  1. hola Luis, como siempre muy interesante tu entrada. coincido en la diferenciacion que marcas, aunque no entiendo por que te parece un "mal planteamiento estratégico por razones psicológicas y pedagógicas" la integracion del veganismo con otras luchas.
    justamente Bob Torres hace mucho incapie en este aspecto, y es algo que siempre me hizo mucho ruido. creo que como veganos deberiamos reflexionar detenidamente antes de apoyar o difundir a, por ej, organizaciones jerarquizadas o violentas, a emprendimientos que se basan en valores capitalistas-consumistas...
    quiero decir, hay mucha gente promoviendo el veganismo que para mi no tiene coherencia etica, el hecho de que sean veganos no tendria que hacerme olvidar los otros aspectos...
    Leandro.

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    1. Hola, Leandro.

      Esa frase mío que citas no se refiere en realidad a la integración del veganismo con otros movimientos. Yo no estoy en absoluto en contra de eso; sino todo lo contrario. Mi intención es que todo el mundo asuma el veganismo como una base moral; incluyendo obviamente a feministas, ecologistas, laicistas,... Del mismo modo que los veganos deberíamos asumir los principios básicos que defienden dichos movimientos.

      Lo que yo he señalado es que pretender constituir un solo movimiento de Derechos Animales que englobe todas las causas morales resulta excesivamente ambicioso, dado que tendría que abarcar muchísimas áreas y problemas. De hecho, en la práctica es casi imposible porque siempre habrá que enfocar la cuestión en algunos aspectos. Incluso las organizaciones de Derechos Humanos no hacen activismo por todos los derechos humanos, sino que centran en cuestiones muy específicas (pena de muerte; violación sexual; abuso infantil,...) pero los Derechos Humanos abarcan muchos otros ámbitos.

      Por tanto, no se trata de que feministas, ecologistas, y demás activistas, dejen de consitutir sus movimientos sino de que asuman el veganismo al igual que los veganos rechazamos el machismo y otras injusticias.

      Además, ¿cómo sería posible una integración sin haber asumido previamente el veganismo? No puede haber Derechos Animales sin veganismo. El veganismo es la base previa que nos permite empezar a reconocer derechos a los no-humanos. Porque no podremos reconocer derechos a los demás animales mientras sigan siendo considerados objetos/recursos/mercancías. Por eso existe y es necesario el veganismo, como movimiento que se enfoca concretamente en el problema de la cosificación y opresión especista sobre los no-humanos

      Si en efecto hay activistas veganos que adolecen de coherente ética, eso no será menos cierto en el caso de los no-veganos. No hay coherencia sin veganismo. Pero esa falta de coherencia no se consigue destruyendo el significado del veganismo; sino conociendo y asumiendo los otros movimientos éticos que ya existen (noviolencia; feminismo, ecologismo, laicismo,...). Y los no-veganos solucionarán su falta de coherencia cuando conozcan y asuman el veganismo.

      Lo ideal es que seamos conscientes de todos y cada uno de estos problemas y actuemos en consecuencia. No debemos fomentar el machismo, ni el racismo, ni el sexismo, ni el fanatismo religioso ni la despreocupación por el medio ambiente. E igualmente debemos rechazar el especismo, pero esto último no será posible sin el veganismo, es decir, sin un movimiento que conciencie explícitamente contra la opresión que padecen los no-humanos.

      Nadie ha dicho que esté bien ignorar la explotación sobre los seres humanos. Cuando alguien denuncia específicamente el racismo no por ello está fomentando que se ignore el sexismo. Del mismo modo que nadie ha dicho que esté bien ignorar el problema de la contaminación, aunque esto último no concierna al veganismo como tal. Al contrario; nuestro mensaje se fundamenta en el respeto igualitario (que no igualitarista) por todos los seres sintientes y sus derechos básicos. Pero ante problemas específicos necesitamos soluciones específicas. Sin embargo, eso no implica que sólo debamos aplicar una única solución; aun en el caso de que tal cosa fuera posible. Necesitamos de todas y cada una de ellas (veganismo, feminismo, ecologismo,...) para una justicia completa, pero no necesitamos mezclarlas y confundirlas entre ellas.

      Un saludo.

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  2. No conocía el bienestarismo, muy interesante.
    Estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices, además lo explicas con seriedad, profesionalidad y compromiso. Me doy cuenta de cuánto me queda por aprender y crecen mis ganas de informarme más y procurar que todas mis acciones sigan la filosofía vegana, que no es nada fácil desde el desconocimiento a pesar de que seas plenamente partidario.
    Saludos.

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  3. Antes que nada, tengo que decir que me parece interesante tu texto. Sin embargo, y aclaro que sin el afán de ofender, he de decir que lo interesante del mismo únicamente lo encuentro en lo referente a la ampliación del debate respecto al significado y definición del veganismo. Esto lo expreso, ya que reconozco la trascendencia de los conceptos en la vida humana, al grado de que considero que estos han configurado en gran medida a los Estados mismos, en su sentido más amplio.

    Ahora bien, en lo que corresponde al concepto de "veganismo" es necesario aclarar que hasta el momento sólo ha sido reconocido la Real Academia de la lengua Española (RAE), pero no por alguna otra autoridad de la comunidad científica en general, lo cual es fundamental, ya que la RAE ha emitido una definición muy limitada (https://twitter.com/RAEinforma/status/332871316090798080), aunque cabe aclarar que su reconocimiento por alguna de estas autoridades no deriva necesariamente en la consolidación del objeto de estudio en cuestión, tales son los casos de varias disciplinas, sobre todo, en las ciencias sociales.

    En el sentido de lo mencionado, es claro que hoy en día existe una creciente necesidad por volver operacional al concepto de "veganismo", justamente con el objetivo de que la cohesión de su significado y definición permitan que este movimiento adquiera una sola forma, y por lo tanto, tenga un mayor y debido impacto en la sociedad. Es así, que la postura que tomas respecto a la definición del concepto de "veganismo" resulta ser de gran importancia, ya que yo mismo he conocido a personas que llevan una dieta vegana, pero que no comparten o desconocen algunos de sus principios universales.

    Lo anterior, entonces, lleva a reconocer que así como tú planteas una definición del "veganismo" –la cual no me parece se derive del mejor tratamiento conceptual, por lo menos en lo mostrado en tu artículo. Y no digo que yo ya lo haya hecho puesto que es una tarea ardua (quizás sea necesario externar que para el tratamiento de conceptos el marco teórico de mi preferencia es el expuesto en la literatura de Giovanni Sartori y Karl Popper, principalmente)–, desde su origen (tratando al concepto de una manera continua) se han presentado divergencias en cuanto a la conformación de la misma. Por tanto, antes de tomar una posición tan determinista, y sin una exposición y desarrollo lo suficientemente amplio y sustentado científicamente como la que, a mi parecer, has mostrado aquí, es necesario reconocer en un primer momento que en definitiva existe un objeto de estudio llamado "veganismo", puesto que es posible identificar ciertas características definitorias en torno a un fenómeno social. Por otro lado, también es fundamental reconocer que el cuerpo de ese fenómeno aún no ha sido definido de manera consistente. Tan es así, que en la misma conformación de los conceptos que a su vez forman parte de su definición más simple (como la de la RAE), se encuentran claramente disyuntivas derivadas del uso inexorables de juicios de valor. Continúa... (debido a que no se acepta la extensión del texto)

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  4. Continuación... En lo particular, considero que el veganismo debe incidir en la sociedad más allá de los límites que has planteado, ya que un número amplio de sus practicantes han elegido esta conducta debido a la empatía que tienen hacia otros seres sintientes. Además les ha significado una apertura y cambio hacia una existencia pacífica y en armonía con todo su entorno. Y aunque algunas de estás características sean parte de otros conceptos, como lo mencionas, eso no va en detrimento de la formación del concepto de "veganismo", debido a que dos conceptos distintos pueden compartir algunas de sus características definitorias, puesto que lo que los hace diferentes son las que no comparten.

    Espero no haber parecido de ninguna forma agresivo, y si fue así me disculpo. Sin embargo, creo firmemente que es muy importante tratar con la mayor seriedad posible estos asuntos, ya que pueden incidir en la idiosincracia de algunas personas o grupos, e ir en detrimento de un bien mayor. Por supuesto, el debate queda abierto. Saludos.

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