25 de septiembre de 2026

¿Es sectario el veganismo? No, pero el especismo sí lo es

No deja de ser muy llamativo que se acuse a los veganos de formar parte de una secta, o de ser un movimiento sectario, por parte de quienes defienden el especismo y la explotación animal.

Lo absurdo de semejante acusación, aun dejando a un lado el hecho de que la mayoría de veganos ni siquiera formamos parte de ninguna asociación vegana, se aprecia enseguida. El veganismo es un movimiento inclusivo y universalista, que considera que todos los humanos, en tanto que agentes morales, podemos y debemos ser veganos. El veganismo es para toda la humanidad, y no para un grupo particular.

Además, si lo analizamos, podremos ver que esas acusaciones provienen de personas cuyo comportamiento sobre los los animales incurre de hecho en una conducta sectaria. Entendamos por secta, y sectarismo, el hecho de que un conjunto de humanos se organiza formando un grupo particular que excluye al resto de la comunidad, y se considera a sí mismo especial y superior a los demás.

Los humanos que rechazan el veganismo piensan que es correcto excluir a los animales de la comunidad moral. Piensan que es correcto excluir a los animales del respeto básico que los humanos ya reconocemos para nosotros mismos simplemente porque ellos no forman parte de la especie humana.

El veganismo en realidad es una palabra que inventaron unos animalistas a mediados del siglo XX para denominar al movimiento que pretende corregir una injusticia ancestral. El veganismo no es una doctrina inventada sino una conclusión ética derivada del puro razonamiento moral: si todos los seres conscientes poseen un valor inherente, y los animales en efecto entran dentro de esta categoría, entonces es lógicamente incorrecto cosificarlos como objetos o recursos; es injusto tratarlos como si fueran seres que poseen un valor extrínseco o instrumental para nuestros fines.

En definitiva, el veganismo no incurre en ningún punto de lo que la sociología describe como secta o sectarismo. En cambio, las personas que suscriben la ideología especista del supremacismo humano serían más bien quienes se han constituido en una secta.