9 de enero de 2012

"Bienestar Animal": Bienestar para quienes explotan animales




«Es importante no tergiversar el mensaje de la crueldad animal y traducirlo a vegetarianismo sino cambiarlo por el consumo de carne sin “culpa”, demostrando que hay formas humanitarias de producir y comer carne.»                                                                  ~ Coalición Latinoamericana de Bienestar Animal

Hay organizaciones que se autodenominan, ante cierto público como protectoras de animales, cuando en realidad el objetivo que se definieron es proteger los derechos mercantiles de los explotadores de animales que dicen "proteger". En ese plan, mantener a los animales en buenas condiciones no hace sino contribuir a una mejor calidad de los productos y una mayor aceptación de la gente sensible a la crueldad contra los animales.

Según explica en su trabajo el profesor Gary Francione, las regulaciones legales sobre la explotación a la que son sometidos los animales, no son medidas que sirvan realmente para asegurar el bienestar de los animales esclavizados, sino que solamente sirven para:



Ésta es la principal razón por la cual las medidas de "protección animal" o "bienestar animal" son inútiles para proteger los intereses de los animales nohumanos: mientras los nohumanos sigan siendo considerados como propiedad, cualquier fin que los humanos estimen como "justificado" será suficiente para que la ley permita violar los intereses de los nohumanos. Es decir, estas regulaciones solamente velan en realidad por el bienestar de quienes explotan y consumen animales.




El concepto de "Bienestar Animal" existe solamente para ayudar a que la explotación de los animales nohumanos sea más eficiente económicamente y mejor aceptada socialmente. Las pruebas al respecto son abrumadoras. Y esto es algo que nada tiene realmente que ver con promover el verdadero bienestar de los animales nohumanos. Si realmente nos importa el bienestar de los nohumanos entonces empezaríamos por no utilizarlos, por no supeditar sus intereses para nuestra diversión o conveniencia.




Tanto si son conscientes de ello como si no, todos los que apoyan el "bienestar animal" favorecen los intereses de la industria de explotación animal.

Para comprender el gran error sobre el que está asentada la posición bienestarista sólo tenemos que pensar si fuéramos nosotros a quienes utilizaran sin nuestro consentimiento, sin tener en cuenta nuestros intereses básicos, y a costa de limitar nuestra vida y nuestra libertad. En ese caso no tendríamos ninguna duda de que estábamos siendo víctimas de un crimen. Y ante un crimen lo que debemos hacer es rechazarlo y evitarlo. 

Ahora, si optamos en cambio por difundir otras maneras diferentes de cometer ese mismo crimen, entonces lo que estaríamos haciendo es participar en él; y somos al menos en parte responsables de que se lleve a cabo.

La posición del "bienestar animal" distrae la atención de nuestra empatía para conseguir que, en lugar de que elijamos dejar de explotar a los demás animales, optemos por opciones de explotación "compasivas y "humanitarias". Todo sea por mantener nuestra dominación sobre los animales nohumanos y darle una apariencia de moralidad a lo que es meramente producto del egocentrismo y los prejuicios.

Casi todos estaríamos de acuerdo en que si se promulgaran leyes que regulan la forma en que debemos violar a las mujeres (para hacerlo de forma “compasiva”), o que regularan la forma “humanitaria” de secuestrar a niños para poder abusar de ellos, rechazaríamos tajantemente dichas leyes por ser un instrumento para favorecer y legitimar el crimen. 

En cambio, con las leyes de “bienestar animal” que regulan la forma “correcta” de explotar a los animales nohumanos actuamos en favor de esas leyes: promoviendo su existencia o denunciando su incumplimiento. ¿Por qué? Por especismo.

Lo injusticia fundamental no está en la manera en que utilizamos a los demás animales sino que está en el hecho mismo de que los utilicemos. La injusticia no está en el trato, o en las condiciones, sino en la existencia misma de cualquier actividad que implique utilizar a alguien sin su consentimiento y sin tener en cuenta sus intereses propios. 

Si pudieran hacerlo, las víctimas de la explotación animal no denunciarían el tamaño de sus celdas o el incumplimiento de las leyes injustas que regulan su explotación, sino que reclamarían la libertad que todos los animales merecemos y la abolición de todas las actividades explotadoras.

La lógica moral exige de nosotros que evitemos tratar a nuestros iguales –a todos los animales dotados de sensación– como no querríamos que nadie nos tratara a nosotros. La ética implica veganismo, pues lo justo para los animales no es explotarles de otra manera, ni consumir una forma diferente de explotación. Lo verdaderamente justo es no explotarlos de ninguna manera ni participar en su explotación.

4 comentarios:

  1. Si se me permite disentir desde el punto de vista de aquél que no es vegano sino omnívoro:

    La ética y la moralidad surgen del respeto. El respeto nace desde una relación de igualdad entre individuos, desde los nexos comunes y puentes que existen entre ellos. Y desde mi punto de vista y el de la mayoría de personas pocos nexos pueden existir etre nosotros y un cerdo de granja más allá del que somos seres vivos y que sentimos de alguna forma emociones.

    El respeto es también una cosa bidireccional: Para que exista de verdad tiene que ir en las dos direcciones y existir el respeto mútuo. Un músico prestigioso puede no respetarme a mí como músico pero para obtener mi respeto al menos ha de respetarme a mí como persona, de alguna forma.

    La realidad es que un animal no puede respetar, o al menos no en colectivo. Se puede suponer que un perro respeta a su dueño pero de la misma forma puede corresponder a unos patrones básicos de supervivencia dictados por sus genes. Y de todas formas, una res o una pieza de ganado porcino no genera ese respeto.

    Con todo esto, lo que quiero explicar es por qué me sentiría completamente incapaz de comerme a mi perro mientras que no tengo ningún impedimento para devorar una pierna de cordero. Lo respeto, considero a ese perro un "igual" o, al menos, algo por encima de la categoría "animal", gracias a una serie de demostraciones de su comportamiento que he sido capaz de apreciar. Y no comería a otro perro por el respeto que le guardo al mío propio (una elección moral). En cambio el ganado no ha demostrado ser otra cosa que ganado, no ha demostrado nada para subir en la escala hasta un puesto que me diga que moralmente son algo más. El mundo es un lugar cruelmente exacto en el que demasiadas cosas tienen formas de procesar información y respuestas más o menos complejas como para dar nuestro respeto a algo que sea capaz de hacerlo a un nivel aunque sea tan ínfimo.

    (Nótese que las plantas son también capaces de procesar información y de sentir, quien sabe si también de pensar)

    ResponderEliminar
  2. Por supuesto que se permite disentir. Es algo que forma parte del derecho a la libertad de expresión. Y en este blog se respetan y defienden los Derechos de todos los animales sin distinción.

    Además, este espacio tiene como objetivo fomentar la reflexión y el debate. Para lo cual es necesario el intercambio de diferentes argumentos y puntos de vista. Con la única exigencia de respetar a las personas ; es decir, evitar cualquier tipo de insulto, difamación, amenaza o descalificación personal.

    En todo caso, me gustaría precisar que en realidad el término "omnívoro" no es lo contrario de vegano. Los veganos somos omnívoros también. La condición de omnívoro es fisiológica. En tanto que humanos, somos biológicamente aptos para digerir sustancias de origen animal. Pero los veganos hemos elegido no comer a otros animales, ni utilizarles para cualquier propósito, ya que merecen el mismo respeto que deseamos para nosotros mismos. Exactamente por el mismo motivo por el que no practicamos el canibalismo ni la esclavitud con otros humanos.

    Dicho esto, te agradezco tu comentario, y paso a comentar algunos de los puntos que has expuesto.

    Estoy de acuerdo con que la ética y la moralidad se fundamentan en la igualdad y el respeto hacia los individuos. Por ese mismo motivo, la ética no debería estar limitada sólo a los seres humanos, sino que abarca a todos los individuos que sienten. La especie no es un criterio justificado para fundamentar o delimitar la ética. Como tampoco lo es la raza o el sexo. Porque ni la especie, ni la raza o el sexo, afectan al hecho de que todos somos individuos que sentimos.

    Lo que nos une a los demás animales es precisamente el hecho de que todos somos seres que sentimos, es decir, somos individuos con intereses propios. Tenemos interés en conservar nuestra vida, en evitar lo que nos daña y conseguir lo que nos beneficia. Todos buscamos básicamente la seguridad, el bienestar y la felicidad. Independientemente de si somos cerdos, gallinas, peces o humanos.

    Sin embargo, no estoy de acuerdo con que el respeto implique reciprocidad. Ese criterio no sería válido principalmente por dos razones:

    La primera es que el motivo por el que debemos respetar a alguien no está en lo que hace sino en lo que es. En quién es. La razón es que es un individuo que siente. Y es por esto que merece respeto por sí mismo.

    La segunda se deriva de la primera. Es decir, si alguien merece respeto por sí mismo, entonces no importa si puede respetarme a mí, ni si me respeta. Por ejemplo, nosotros respetamos a los bebés humanos, a pesar de que ellos no pueden respetarnos. Porque ellos merecen respeto por sí mismos.

    Y, en las sociedades civilizadas, también respetamos a los criminales, a pesar de que ellos no nos respeten a nosotros. Por eso, en los países que respetan los Derechos Humanos, la venganza y la pena de muerte están prohibidas; y en su lugar se implanta la prisión preventiva y la reinserción social.

    ResponderEliminar
  3. Está claro que, según relatas, has establecido una fuerte relación emocional con otro individuo que no es humano, pero al que, sin embargo, reconoces que es un ser que siente y lo respetas como tal. Es decir, comprendes que es alguien, y no algo. Pero al igual que puedes reconocer que el perro con el que convives es un individuo que siente, también puedes darte cuenta de que el resto de animales que son utilizados como comida, o para otros fines, también son seres que sienten.

    Tu perro no quiere que nadie le mate ni le haga daño. Él desea su propia seguridad y bienestar. Esto es porque es un individuo que siente con intereses propios. Los demás animales que son explotados, por ejemplo, en granjas, laboratorios o zoos, también son individuos con los mismos intereses básicos. Y sin embargo los tratamos como cosas, como recursos para nuestro beneficio. Les hacemos cosas que no deseamos para nosotros mismos. Esto no es justo.

    Por otra parte, me gustaría señalar que no puede ser un motivo éticamente justificado el que respetemos a alguien sólo porque tenga parecido físico con otro individuo al que nosotros tenemos afecto. Porque entonces podríamos decir, por ejemplo, que si debemos respetar a las mujeres porque nuestra madre era también mujer y consideramos que merece ser respetada. Pero entonces alguien que no sienta afecto por su madre, o que no haya tenido madre, podría decir que para él es aceptable no respetar a las mujeres (y por tanto que se las puede violar o comer). ¿Nos parece de verdad que eso es una razón aceptable? Racionalmente no lo es.

    Los animales que son utilizados como "ganado" también son seres que sienten, al igual que lo somos nosotros. Esto es algo que está demostrado. Como también está demostrado, por ejemplo, que las vacas gritan durante días cuando les arrebatan a sus crías para llevarlas al matadero. O como está demostrado, por ejemplo, que los conejos tiemblan de miedo justo antes de ser degollados y miran hacia abajo para no ver como matan a sus compañeros.

    En otro orden de cosas, se puede decir que las plantas procesan información, en el sentido que perciben estímulos y reaccionan mecánicamente a ellos. Pero eso también lo hacen, por ejemplo, los termostatos y las computadoras. Pero esto no significa que sientan. Las plantas carecen de sistema nervioso o de cualquier órgano similar que haga la misma función. Y es que precisamente si nosotros podemos sentir (experimentar sensaciones, tener deseos,...) es porque poseemos un sistema nervioso activo. Pero esto no es algo exclusivo de los seres humanos, sino que es una característica que compartimos con otros muchos animales. Entre los que se encuentran prácticamente todos aquellos que explotamos rutinariamente para alimento, vestimenta, experimentación o entretenimiento.

    En definitiva, si deseamos respeto para nosotros mismos es porque somos seres que sentimos. Somos individuos con intereses propios. Los demás humanos, y los demás animales, también son seres que sienten. En esto somos todos iguales, más allá de nuestra raza, sexo, especie, u otras características moralmente irrelevantes. Por lógica, deberíamos concluir por tanto que debemos respetar a los demás animales de igual modo que deseamos ser respetados nosotros.

    ResponderEliminar

LOS COMENTARIOS ESTÁN MODERADOS

Todos los comentarios serán revisados antes de ser publicados para comprobar si se ajustan a la temática del blog.

En ningún caso se permite el uso de palabras en mayúsculas —equivalen al empleo de gritos en una conversación— ni tampoco el uso de insultos, amenazas o cualquier forma de violencia verbal.

Si deseas participar en el foro, por favor, atente a las normas de este blog:

http://filosofiavegana.blogspot.com.es/p/acerca-de-este-blog.html

Gracias por tu atención.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...