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25 de julio de 2013

Chomsky y el razonamiento moral



Me he encontrado con unas declaraciones de Noam Chomsky en las que decía lo siguiente:

«La pornografía es la humillación y la degradación de las mujeres. Una actividad con la que no quiero tener nada que ver. Sólo mira las imágenes. Las mujeres son reducidas a vulgares objetos sexuales. Eso no es lo que somos los seres humanos. Ni tan si quiera veo que haya nada que discutir. Si para algunos eso es erotismo: es su problema. Si ellos obtienen satisfacción con la humillación de las mujeres, tienen un problema.»

Ante esto podríamos decir enseguida lo siguiente: lo que has afirmado sin razones, puede ser igualmente rechazado sin razones. Por lo tanto, podríamos desechar esas declaraciones legítimamente.

Cuando alguien dice que un tema "ni siquiera se debería discutir" lo que quiere decir es que él no quiere que se razone ni se presenten argumentos que aportar. Sólo quiere imponer su punto de vista sin que haya discusión ni razonamiento. Esto casi parece alguna clase de fascismo. ¿Cómo puede ser que un intelectual anti-autoritario y de prestigio como Chomsky llegue a expresar semejante declaración?

Por otra parte, si fuera cierto que en la pornografía las mujeres son reducidas a objetos, entonces eso implicaría que no se les pide su consentimiento explícito ni tampoco se tienen en cuenta sus intereses, pero creo que esto no ocurre en la pornografía. Entiendo que quienes participan en ella lo hacen con pleno consentimiento y sin que ninguno de sus intereses sea vulnerado. Las mujeres adultas son conscientes de sus actos y tiene derecho a elegir libremente qué hacer con su vida, siempre que no implique violar los derechos de nadie —ni los de ellas mismas.

Hasta donde yo sé, la pornografía consiste básicamente en filmar relaciones sexuales entre adultos y comerciar con las imágenes obtenidas. Relaciones que no son diferentes de lo que ocurre en el ámbito privado donde los adultos tienen sexo consentido. ¿Quiere decir esto que el mero hecho de tener relaciones sexuales con mujeres es reducirlas a objetos? No tiene sentido. ¿O quizás el problema esté en el hecho de publicar o comerciar dichas imágenes?  ¿Y por qué debería ser esto un problema si se produce con el consentimiento de adultos y no implica dañar a nadie?

Si alguien sostiene que al consumir pornografía estaríamos cosificando a las mujeres ¿cuál es la diferencia al consumir cualquier otro tipo de cinematografía? De hecho ¿qué diferencia moral hay entre consumir pornografía y consumir cualquier otro servicio que provean adultos de manera consentida y sin vulnerar los derechos de nadie? ¿No estamos cosificando a sus participantes? La cosificación implica que las personas son tratadas como objetos —se ignora su voluntad, se vulneran sus intereses. Si la actividad se realiza entre adultos responsables, y no se viola ningún interés, entonces no puede haber cosificación.

Aparte, en general todo el enfoque de esta crítica contra la pornografía me resulta, además, eminentemente sexista al estar focalizada exclusivamente en las mujeres. ¿Los hombres no son 'humillados y degradados' en la pornografía? ¿Por qué? Me resulta apenas sostenible tomar en serio todas aquellas objeciones sin fundamento, que parecen estar motivadas por algún tipo de puritanismo que considera el sexo como algo malo en sí mismo —o más concretamente el sexo heterosexual.

No veo argumentos ni razones por parte de quienes condenan de esta manera la pornografía. Sólo veo juicios de valor no razonados. Las declaraciones de Chomsky son un ejemplo entre muchos otros que se podrían escoger. Llevo varios años intentando comprender por qué hay personas que condenan moralmente la pornografía. Me interesa conocer las razones por las cuales una determinada actividad implica violar los derechos individuales, para así poder evitarla y rechazarla. Pero en este caso concreto, no veo razones. Veo prejuicios, emociones, dogmas religiosos,... pero ni un solo análisis argumentado desde el punto de vista racional.

Pero ¿acaso no puede ocurrir que en el contexto de la pornografía sucedan abusos contra personas? Por supuesto que sí. Como en cualquier otro ámbito. Quienes trabajen de camareros, traductores, policías, enfermeros, profesores,..., pueden ser abusados por sus jefes o compañeros de trabajo. Pero eso no implica que haya nada intrínsecamente malo en sus actividades. 

El fondo del asunto no consiste en defender, o condenar, la pornografía como tal. Lo que me resulta inaceptable es que alguien rechace o condene determinada actividad sin aportar razones y argumentos de peso que justifiquen su actitud. Esto es el centro de la cuestión que pretendo denunciar. Porque cuando renunciamos a razonar sobre un tema estamos renunciando a la lógica y el diálogo. Estamos diciendo que debemos limitarnos a actuar simplemente por deseos personales e imponer nuestro parecer a otros mediante la fuerza. Esto es nada menos que el principio de la coacción y la violencia.

En esas mismas declaraciones, también afirma Chomsky que la pornografía sería comparable al abuso sexual a niños y que, por tanto, no deberíamos 'mejorar las condiciones' del abuso sino directamente eliminarlo. 

En ese último punto estoy totalmente de acuerdo: lo que está mal debe ser rechazado y anulado; no tolerado ni reformado. 

Ahora bien: ¿por qué la pederastia es un abuso sexual? Porque se hace sin el consentimiento informado y explícito de las personas menores que se verían implicadas en esos actos. Los niños no pueden tener una comprensión cabal de lo que hacen y tomar una decisión responsable. No tienen, todavía, la capacidad para entender y enjuiciar todos los elementos y consecuencias que forman parte de una relación sexual.

Así lo explica el profesor Tom Regan en su ensayo «Por qué el sexo con otros animales es una violación de sus derechos», en el cual argumenta que la razón por la que el sexo entre niños y adultos no es una conducta moralmente aceptable es la misma por la cual tampoco es aceptable que tengamos sexo con otros animales. Y, en definitiva, es también la razón por la cual utilizarlos para nuestros fines es siempre inmoral: ellos no pueden dar su consentimiento explícito e informado. El uso de animales no humanos es una violación de sus derechos. 

En definitiva, esta supuesta polémica sobre la pornografía ha sido meramente un ejemplo mediante el cual señalar, por un lado, la necesidad moral de la razón y, por el otro,  que las razones que existen para reprobar el abuso contra seres humanos no son distintas, sino que son las mismas, que reprueban el abuso contra otros animales. Cualquier utilización de animales no humanos es un abuso, porque se hace sin su consentimiento, contra su voluntad, a costa de vulnerar sus intereses básicos.

Considero que quien no acepte este criterio ético universal para nuestra relación —como agentes morales— con todos los seres sintientes, alegando que los animales no humanos deben ser excluidos de la consideración moral en lo que se refiere al respeto básico por su individualidad y sus intereses, estaría simplemente expresando un prejuicio irracional, al que denominamos especismo.

31 de octubre de 2012

Homofobia, especismo y la falacia naturalista


Una de las supuestas razones que se suelen alegar desde posturas heterosexistas u homófobas para justificarse es alegar que la homosexualidad no es "natural". Por lo tanto, desde su punto de vista, practicarla no sería algo bueno o correcto porque no es natural. Lo que sí sería correcto es prohibirla e intentar ponerle remedio, o, en todo caso, no darle nunca el mismo estatus de validez y reconocimiento que tiene la heterosexualidad.

Como respuesta a esa objeción, se han publicitado diversos estudios científicos que muestran que, lejos de ser algo antinatural. el comportamiento homosexual es algo relativamente habitual en la naturaleza y se puede observar en la conducta de muchos otros animales, aparte de los humanos.

Sin embargo, considero que este enfoque es problemático y cuestionable por diversas razones. 

En primer lugar; el hecho de que algo sea natural —¿acaso habría algo que no forme parte de la naturaleza?— no nos dice nada acerca de si es beneficioso o perjudicial, o acerca de si moralmente correcto o incorrecto. Muchos elementos naturales son perjudiciales como, por ejemplo, las setas venenosas. Hay conductas naturales que son lesivas y dañinas, como es el caso de la depredación y el canibalismo. Que algo sea natural no significa que no sea perjudicial o que sea inmoral, o ambas categorías a la vez.

Lo que otros animales —u otros humanos— hagan, por el simple hecho de que lo hagan, no es algo relevante para establecer lo que moralmente está bien o o que está mal. Por el simple hecho de que una conducta sea habitual en la naturaleza, o en nuestra sociedad, no implica que sea éticamente buena o mala. Lo único que nos indica esto es que se realiza de manera frecuente o espontánea. Los asesinatos y las violaciones sexuales son conductas habituales que, por desgracia, ocurren todos los días.

Muchos animales —incluyendo por supuesto a los humanos— agreden y matan para comer y coaccionan sexualmente a otros individuos. El comportamiento de los demás individuos no es una base racional para establecer lo que moralmente está bien hacer. 

Es la ética, fundamentada en la lógica, lo que nos indica la diferencia entre el bien y el mal. Por ética entendamos la igual consideración y respeto a todos los seres sintientes y sus intereses básicos. Ésta es la base moral de los Derechos Animales.

En cuanto a la sexualidad, lo único moralmente relevante a tener cuenta es si se trata de un acto consentido, por alguien que puede dar su consentimiento consciente, y si no viola la seguridad física de nadie. Todo lo demás sería una cuestión puramente privada. Intentar atacar a la homosexualidad alegando que 'no es natural' sería tan absurdo como reivindicar su legitimidad apelando al mismo criterio de naturalidad. Nada de esto tiene que ver con su moralidad.

El simple hecho de que algo sea natural no lo convierte en moralmente aceptable. Entiendo que para determinar racionalmente la moralidad de un acción hay que basarse en si cumple unos criterios lógicos básicos; en si se realiza con el consentimiento libre y voluntario de los individuos implicados; y en si causa un beneficio o perjuicio a todos aquellos que se puedan ver directamente afectados por dicha acción.

A menudo se alega también que la homosexualidad no es aceptable porque no es practicada por la mayoría de la población, que es heterosexual. Pero aunque una opinión, creencia o costumbre sea mayoritariamente sostenida por la mayoría de la población esto no implica que dicha opinión sea verdadera de hecho o moralmente aceptable. La pretensión de sostener que algo es verdadero o bueno sólo porque mucha gente lo haga o lo crea así es una falacia lógica

Aunque la mayoría de la gente estuviera convencida de que vivimos en una Tierra plana, esa mayoría no daría un solo ápice de veracidad a dicha creencia. La verdad de una creencia únicamente está relacionado con su correspondencia a los hechos empíricos comprobados y a los principios básicos de la lógica.

Otras veces se dice que la homosexualidad no es aceptable porque es intrínsecamente estéril. Pero en este caso ocurre que tampoco tiene ninguna relevancia moral si determinada conducta tiene un supuesto propósito evolutivo. Esto último sería volver a caer en la falacia de que algo es bueno sólo porque es 'natural'.

La moralidad de la homosexualidad no tiene que ver con que sea natural o no, sino solamente con el hecho de que no implique un daño intencionado y se realice con el consentimiento libre e informado de los participantes. Exactamente el mismo criterio que debe seguir la heterosexualidad. La heterosexualidad no es moralmente aceptable a menos que se lleve a cabo con el consentimiento libre e informado entre adultos, y no implique un daño o perjuicio intencionado. Lo mismo vale, por lo general, para cualquier tendencia sexual.

Resulta ridículo ver a menudo que las posturas homófobas traten de reivindicarse apelando a la naturaleza pero que cuando su argumento de que la homosexualidad no es natural se evidencia insostenible acaben diciendo que precisamente el hecho de que otros animales practiquen la homosexualidad es una razón para proscribirla, ya que de lo contrario estaremos rebajándonos a comportarnos 'como animales'. Primero dicen que la naturaleza es la norma y, cuando el argumento falla, a continuación alegan que comportarse de cierta forma natural es despreciable.

Aquí vemos la misma pauta ilógica que siguen la posturas especistas que tratan primero de justificar nuestra explotación sobre los demás animales alegando que utilizar animales es algo 'natural', porque es algo que otros animales también hacen, pero cuando se les demuestra que el canibalismo también es natural —y por lo tanto, según su criterio, debería ser algo aceptable— acaben diciendo que el canibalismo no es aceptable porque nos rebajaría a comportarnos 'como animales'.

La discriminación heterosexista supone un problema serio que afecta directamente a la vida de millones de homosexuales —y en general a personas que no encajan en la sexualidad tradicional. En el fondo todas las mentalidades opresoras siguen la misma estructura básica. Lo único que diferencia la homofobia del racismo o el especismo es una determinada característica de las víctimas que no coincide con el paradigma establecido. Individuos discriminados y oprimidos por no ser heterosexuales, o por no ser de la raza indicada, o por no ser humanos. Todos ellos, todos nosotros, seres que sienten, que sufren, que tienen intereses propios, que aspiran a disfrutar libremente de su vida y su bienestar. 

Sólo cuando comprendamos que lo único que importa es la la capacidad de sentir, y no la raza, la especie o la orientación sexual, y actuemos en consecuencia; sólo entonces dejaremos de causar víctimas inocentes cuyo único delito fue ser diferentes en su aspecto, o en su orientación sexual, o en su inteligencia o en su forma de comunicarse.

17 de septiembre de 2012

«Por qué el sexo con animales es una violación de sus derechos»


«Por qué el sexo con animales es una violación de sus derechos»

TOM REGAN

Agosto 2001

En el año 1975, el filósofo Peter Singer publicó «Liberación Animal». Este libro fue —y sigue siendo— calificado como "la biblia del movimiento de los derechos animales".

Este hecho es desafortunado. No solamente se le concede a ese libro un estatus que no le es propio, sino que también le reconoce a Peter Singer una autoridad que no merece.

La filosofía de los Derechos Animales

El movimiento de Derechos Animales es abolicionista en su esencia. En el corazón de la ideología del movimiento está la defensa de derechos morales fundamentales. Lo que de verdad importa es que tanto humanos como otros animales sean tratados con respeto; y no qué consecuencias beneficiosas se consiguen no respetándoles. "El fin no justifica los medios" es una verdad moral que existe más allá de los límites de nuestra especie.

La filosofía de Peter Singer

Todo esto es rechazado por Singer. Como utilitarista que es, él cree que lo correcto e incorrecto depende de cuanta satisfacción [placer, bienestar] se derive nuestros actos. Una perspectiva que le conduce a aceptar muchas actividades que los defensores de los Derechos Animales rechazan.

Por ejemplo, según el utilitarismo, en principio no hay nada malo en criar animales para usarles como comida. Si los animales esclavizados tienen una buena vida, y se les mata "humanitariamente", y son reemplazados mediante el nacimiento de otros animales, que serán tratados de la misma manera, entonces se está maximizando la satisfacción, y por lo tanto nada malo hay en ello.

La postura de Singer acerca de la zoofilia

Nunca antes había sido tan importante hacer notar la abismal diferencia que separa al autor de Liberación Animal de la filosofía de los Derechos Animales. En una reciente reseña al libro Dearest Pest, escrito por Midas Dekker, Peter Singer explica que, según su punto de vista, tener sexo con animales no tiene por qué ser algo malo.

Por supuesto, si la práctica sexual implicara crueldad con los demás animales entonces sí está mal. Pero Singer recalca que "tener sexo con otros animales no siempre implica crueldad". De hecho, cuando se practica "en privado", las "relaciones [sexuales] mutuamente satisfactorias" entre humanos y otros animales se pueden llevar a cabo. En estos casos, acorde con su filosofía utilitarista, Singer no encuentra nada malo en ello.

Por qué la zoofilia está mal

Ningún defensor serio de los Derechos Animales puede estar de acuerdo con esto. Y no puede estar de acuerdo porque nadie acepta el utilitarismo de Singer como criterio moral. Tal y como señalé al comienzo, para un defensor de los derechos animales no sólo importan las consecuencias.

Consideremos el sexo con niños. Los partidarios de los Derechos Animales no dirían que si sucede "en privado" no encontrarían que hubiera nada malo en la "relaciones [sexuales] mutuamente satisfactorias" entre adultos y niños. Al contrario, diríamos que sí hay algo que está mal en llevar a cabo ese tipo de actos.

Un bebé no puede dar su consentimiento explícito. Un bebé no puede decir "sí" o "no". El contexto de esta situación implica que las relaciones sexuales con niños sean forzadas, deben ser llevadas a cabo sin su consentimiento, por lo tanto son moralmente erróneas.

La zoofilia no es diferente. Un partidario de los Derechos Animales no puede decir que si se hacen "en privado" no hay nada lo malo en que los humanos tengan "relaciones [sexuales] mutuamente satisfactorias" con otros animales. Al contrario, diremos que hay algo que está mal en ese tipo de actos.

Un animal no puede darnos su consentimiento explícito. No puede decirnos "sí" o "no". El contexto de la situación implica que la relaciones sexuales con otros animales sean forzadas, deben ser llevadas a cabo sin su consentimiento, y por tanto son moralmente erróneas.

No se trata de mojigatería sexual

Quienes defendemos los Derechos Animales no estamos incurriendo en un prejuicio irracional motivado por tabúes sexuales o reflejando nuestra mojigatería acerca del sexo. Tener "relaciones [sexuales] mutuamente satisfactorias" es uno de los mejores placeres de la vida. Ciertamente es una de las mejores actividades para todos aquellos que estén capacitados para dar su consentimiento informado, a favor o en contra. Pero el fin de conseguir satisfacción mutua nunca justifica utilizar el medio de la coerción sexual.

Así que antes de permitir que caigan sobre nosotros vergonzantes críticas e insultos por culpa de las ideas de Peter Singer acerca del sexo con otros animales, dejemos esto muy claro: Peter Singer no habla en nombre de los Derechos Animales, ni en el nombre de quienes los defendemos.
Texto original en ingles: Why Sex With Animals Violates Their Rights