13 de abril de 2021

Una crítica al 'interseccionalismo'


Este ensayo pretende explicar por qué algunos activistas veganos estamos en contra de un enfoque denominado 'interseccionalismo' o 'interseccionalidad'. Un rechazo que ciertamente no tiene que ver con los supuestos motivos que algunos partidarios del 'interseccionalismo' suelen estar difundiendo.

Cuando hablemos de 'interseccionalismo' aquí lo haremos dentro del contexto animalista y vegano en particular, y nos referiremos a la propuesta de que el veganismo debe preocuparse por otras injusticias además de la explotación animal. Los dos puntos fundamentales que vertebran la posición 'interseccionalista' los podríamos sintetizar así:

* El movimiento vegano debe incluir otras injusticias y opresiones aparte del especismo y la explotación animal porque todas las opresiones están intrínsecamente interrelacionadas y no se pueden afrontar ni erradicar de forma específica.

* El movimiento vegano no debe exigir que todos los humanos tienen la obligación moral de ser veganos puesto que algunos humanos pertenecen a colectivos oprimidos o desfavorecidos que tienen serias dificultades para comprender o poner en práctica el veganismo debido a su contexto económico y cultural.

Este ensayo pretende argumentar por qué debemos juzgar que estas asunciones del enfoque autodenominado 'interseccionalista' son erradas.

Estar en contra del 'interseccionalismo' no significa estar a favor de la injusticia

Estar en contra del 'interseccionalismo' no significa estar en contra de reconocer que existen otras injusticias en el mundo además del especismo y la explotación animal; a las que también debemos oponernos. No significa nada ni remotamente parecido a eso; a pesar de lo que exclamen algunos partidarios del 'interseccionalismo'.

Estar en contra del 'interseccionalismo' sólo signfica estar en contra de tergiversar el sentido del veganismo; el cual se refiere a una injusticia concreta. Cuando hablamos de veganismo hablamos en contra la explotación animal; hablamos en contra de la creencia de que los animales existen en el mundo para satisfacer las necesidades humanas. Este prejuicio especista existe de forma específica y necesita una respuesta específica que permita identificarlo y subsanarlo éticamente. De la misma forma que a la injusticia que es el machismo necesita de una respuesta específica para poder ser afrontado; a la que hemos denominado feminismo.

Cuando hablamos de veganismo nos referimos pues a un tema muy concreto y sólo a ese tema en concreto. Si lo enfocamos así es porque estamos convencidos de que este problema merece una atención específica que lo distinga de otras injusticias, porque a día de hoy la gran mayoría de la gente ni siquiera tiene conciencia de que exista dicha injusticia. Para la gran mayoría de la gente, el especismo y la explotación animal son asumidos como algo normal y natural, y no sospechan siquiera que se trate de un acto moralmente reprobable y equiparable a la explotación sobre seres humanos.

No obstante, cuando explicamos el veganismo a la sociedad, también explicamos que el especismo es tan injusto como el racismo o el sexismo, y asimismo explicamos que la explotación de animales es tan injusta como la explotación de seres humanos. El fundamento ético que sostiene el veganismo es universalista. El veganismo no surge del vacío sino que fue fundado dentro de un contexto moral que ya rechazaba la explotación humana y consideraba que debíamos extender la abolición de la esclavitud hacia la abolición de la explotación animal.

De acuerdo a su sentido original, un enfoque vegano debe tratar sobre la injusticia concreta que es la explotación de los animales y no sobre ningún otro problema moral diferente. El veganismo surgió para que la gente tomara conciencia de que la explotación de los animales es una injusticia fundamental —una injusticia que la gran mayoría de la gente a día de hoy ni siquiera comprende ni reconoce como tal. Desplazar nuestro foco a otras cuestiones sería ir en contra del propio sentido del veganismo.

De este modo, si cuando hablan de 'interseccionalismo' lo que quisieran decir es que debemos rechazar otros prejuicios injustos así como rechazamos el especismo, y que debemos rechazar cualquier opresión sobre seres conscientes, entonces podríamos estar de acuerdo. Pero para asumir este planteamiento considero que no hace falta ningún 'interseccionalismo' sino que lo correcto sería asumir la doctrina filosófica de los Derechos Animales, que está intrínsecamente conectada a la doctrina de los Derechos Humanos, y de la cual forma parte el veganismo.

Ahora bien, si por 'interseccionalismo' quieren decir que de alguna manera debemos privilegiar a los humanos por encima de los animales, y que todos los humanos que somos agentes morales no tenemos igualmente una obligación moral de ser veganos, entonces me temo que no podremos estar ni remotamente de acuerdo.

Tanto si están de acuerdo como si no lo están con las razones que aquí expongo, sería de agradecer que partidarios del 'interseccionalismo' no acusaran a quienes no estamos de acuerdo con su enfoque de que aprobamos, o apoyamos en alguna forma, el racismo o el sexismo o cualquier otra injusticia sobre seres humanos. Es una acusación totalmente errada y creo que tal vez un tanto malintencionada o al menos bastante desinformada por su parte.

Estar en contra del 'interseccionalismo' significa estar en contra de la distorsión del veganismo

En el feminismo parece que todo el mundo está de acuerdo en que se refiere a una injusticia concreta, que es el machismo, que afecta particularmente a las mujeres. Hablar de 'interseccionalismo' aquí para introducir cuestiones ajenas al machismo sería un intento por tergiversar el sentido específico del feminismo. Lo mismo sucede con el veganismo. Si deseamos adoptar un enfoque global sobre todas las injusticias diversas que en el mundo perjudican a los humanos para eso está la doctrina de los Derechos Humanos. Pero si hablamos de feminismo entonces hablamos de un problema particular y no de otros. Así cuando hablamos de veganismo hablamos sólo de un tema concreto y no de otros.

Si alguien no está de acuerdo con el enfoque vegano entonces es libre de adoptar otra perspectiva diferente. Lo que no resultaría legítimo en modo alguno es que alguien pretenda tergiversar, distorsionar o adulterar la definición original del veganismo y el sentido para el que fue fundado. En su época, los fundadores del veganismo decidieron que el vegetarianismo era extremadamente limitado para afrontar el problema moral en nuestra relación con los animales y por eso decidieron crear un nuevo movimiento que acabó desembocando en el veganismo. No se dedicaron a intentar forzar o tergiversar el vegetarianismo para que encajara con la nueva perspectiva que habían desarrollado, sino que comprendieron que lo pertinente era fundar otro movimiento muy distinto.

Del mismo modo, si alguien de verdad estuviera convencido de que el veganismo no sirve como base para mejorar nuestra relación con los animales entonces le invitaríamos a que replanteara su postura, pero si aun así sigue pensando lo mismo entonces lo razonable a partir de aquí sería que creara una nueva perspectiva para que todos podamos conocerla y discutirla. Lo que no sería razonable en cambio es que tratara de distorsionar el significado del veganismo para forzarlo a otras ideas. Si lo considera necesario puede fundar otra perspectiva distinta, y llamarla 'interseccionalismo', o de otra manera, y ya después podremos analizarla y juzgar su legitimidad; pero lo que sería del todo inaceptable es que a eso lo califiquen de veganismo.

En algunos casos podemos observar que hay activistas que tras abandonar el consumo de productos de origen animal decidieron denominarse 'veganos', pero que con el tiempo prefirieron asumir una perspectiva ideológica que no encaja con la filosofía del veganismo —una perspectiva que no rechaza la instrumentalización de los animales para fines humanos. Sin embargo, ya se habían etiquetado públicamente a sí mismos como 'veganos' y no deseaban abandonar el término o cambiarlo por otro distinto. Por tanto, siguen llamándose 'veganos' a pesar de que la idea que promueven no es veganismo y en algunos casos ni siquiera se trata de una ideología compatible con el veganismo como principio ético.

Imaginemos por un momento que uno decidiera que ya no está de acuerdo con el veganismo, pero no obstante siguiera publicando en este blog bajo un enfoque distinto y contrario al veganismo, manteniendo el nombre de Filosofía Vegana sencillamente porque es el título que lleva desde su nacimiento y no apetece cambiarlo —todo el mundo lo conoce ya con ese nombre y conllevaría un cierto esfuerzo empezar de nuevo otro blog y otras cuentas diferentes en redes sociales. No es irrazonable pensar que esta conducta sería muy deshonesta por parte de autor. Esto sucede realmente con quienes se están comportando así a día de hoy —difundiendo sus ideologías particulares contrarias al veganismo bajo la etiqueta de 'veganismo'. Quienes no respetan los significados establecidos de un término tienden a hacer lo mismo con el resto de las palabras y a fomentar el caos lingüístico y conceptual.

¿'Interseccionalismo' o antropocentrismo?

El 'interseccionalismo' supone tergiversar el sentido del veganismo, bajo la excusa de que el movimiento vegano tiene que incluir también a los problemas morales internos entre humanos. Esto parece ser más bien otro síntoma del antropocentrismo; el cual no permite ni por un momento que los humanos dejemos de pensar en nosotros mismos y en nuestros problemas; que no tolera que ni por un momento nos centremos en los animales, y en los prejuicios y violencias que les afectan particularmente a ellos.

No les parece suficiente que casi todo el activismo en el mundo esté exclusivamente centrado en los intereses humanos sino que exigen que le quitemos todavía más atención a los intereses de los animales para dárselo a los humanos. El activismo en el mundo debe de estar por lo menos en un 99% dedicado exclusivamente a los intereses humanos. 'Interseccionalismo' significa intentar que ese porcentaje aumente al 99.99% reduciendo todavía más la poca atención específica que ya tienen los intereses de los animales.

Un ejemplo típico de 'interseccionalismo' es la inclusión del rechazo al capitalismo dentro de la perspectiva vegana. Esto es un ejemplo claro de cómo los asuntos y problemas específicamente humanos, sobre cómo los humanos decidimos organizar nuestras relaciones entre nosotros como sociedad, pretenden inmiscuirse en el contexto del veganismo. El anticapitalismo en este caso no sólo proviene de un sesgo antropocéntrico sino además que se equivoca al atribuir al capitalismo un papel de causalidad en la explotación de animales. La explotación animal existía muchísimo antes de que apareciera siquiera el capitalismo y ha permanecido intacta en sociedades no capitalistas.

Por otro lado, partidarios del 'interseccionalismo' alegan que su enfoque sirve para atraer a la gente al veganismo; en particular a gente que está involucrada en otros movimientos sociales. Sin embargo, no aparecen pruebas en ninguna parte que respalden esa afirmación. El 'interseccionalismo' no estaría ayudando a que la gente se acerque al veganismo sino que mas bien consigue que todos los no-veganos sigan creyendo que los problemas humanos son más importantes, por el simple hecho de afectar a los humanos, y que podemos ignorar los intereses de los animales en favor de los intereses humanos por el mero hecho de ser humanos.

No se trata de una casualidad que activistas que difunden el 'interseccionalismo' también defiendan que el veganismo no debe ser una obligación moral para los humanos en general, alegando que hay algunos humanos que se encuentran en alguna situación desfavorecida o pertenecen a un colectivo tradicionalmente oprimido, y esto ya les concede una excusa para continuar discriminando y explotando a los animales; tal y como ha denunciado activistas veganos como Mark CauseyGary Francione en los Estados Unidos. Así, el  'interseccionalismo' también se opone a hablar de esclavitud cuando explicamos el sometimiento de los animales al estatus de propiedad, alegando que esto ofende a ciertos colectivos humanos que han padecido la esclavitud.

Podemos comprobar que los promotores del 'interseccionalismo' rechazan la teoría de los derechos morales para defender posiciones no sólo antropocéntricas sino también contrarias al veganismo; como suele suceder por ejemplo con quienes dicen defender el 'antiespecismo' una etiqueta que a menudo suele ser poco más que un disfraz de determinada corriente del bienestarismo.