Por si quedaran algunas dudas de que veganismo y vegetarianismo son cosas bien diferentes y opuestas, artículos como «Quesos sin cuajo animal para lactovegetarianos» sirve para despejarlas.
Vegetarianismo es explotación animal. Los vegetarianos apoyan y promueven el consumo de secreciones animales como el consumo de huevos. Todo aquello que no sea carne es aceptable según el vegetarianismo.
Cuando Donald Watson, y otros pioneros, fundaron el veganismo en los años 40 del siglo XX, los vegetarianos ya sabían por aquel entonces —y saben actualmente— que no hay diferencia moral entre carne y lácteos, pero no quisieron aceptar que el vegetarianismo ampliara su rechazo a los lácteos porque decían que primero habría que conseguir abolir la carne y luego ya se vería lo demás. Por eso, Watson y otros antiguos vegetarianos crearon su propia organización dando comienzo así al movimiento vegano.
Afirmar que primero hay que abolir la carne es una preferencia arbitraria e injustificada. Es como decir, por ejemplo, que primero hay que centrarse solamente en abolir el canibalismo y después nos preocuparemos quizás de abolir la esclavitud, el asesinato, la violación sexual, la tortura,.... Pero este orden está basado en una falacia, porque se centra en características irrelevantes. Cualquier práctica que cosifique e implique violencia contra otras personas es igualmente rechazable sin importar los detalles secundarios.
Cada vez que alguien usa el término vegetarianismo como sinónimo de veganismo —por ejemplo, cuando alguien dice cosas erróneas como la de que «una dieta vegana es 100% vegetariana»— se deduce de esto que o no tiene un conocimiento informado de lo que está hablando o intenta engañar a alguien. No hay otra opción. Para quien tenga acceso a Internet, y esté leyendo esto, la primera opción ya no puede ser excusable y la segunda es inmoral. Por favor, no engañen a la gente. ¿Por qué algunos siguen equiparando veganismo y vegetarianismo como sinónimos cuando es evidente a poco que investigues que no lo son?
No hay ninguna diferencia moral entre consumir carne o lácteos o huevos. Todos los animales son igualmente esclavizados y enviados al matadero. Si acaso, hay todavía más sufrimiento detrás de un trozo de queso que detrás de un trozo de carne, porque las vacas son explotadas durante varios años para quitarles su leche, mientras que los no-humanos destinados a carne apenas viven unas pocas semanas o meses. Asimismo, las gallinas utilizadas para producir huevos padecen las mismas condiciones que el resto de no-humanos esclavizados.
Si bien, la cuestión fundamental no está en cómo explotamos a los demás animales, sino que lo que está mal es el hecho mismo de hacerlo, sin importar el cómo. La cuestión de fondo es que no debemos utilizar a los demás animales para nuestro beneficio.
Los animales son seres conscientes que tienen voluntad e intereses propios referidos a su propia supervivencia y bienestar. No son máquinas o herramientas para servirnos de comida u otros fines. Los animales no humanos son seres sintientes que valoran su existencia tanto como nosotros valoramos la nuestra. No tenemos ninguna justificación moral que avale el hecho de que los utilicemos como medios para nuestros fines, a costa de violar su individualidad y sus intereses.
A menudo podemos oir expresiones del tipo: «Pero si los animales están en libertad y sólo se cogen sus huevos pero no les matan ni les hacen nada malo». Sobre esto hay tres aclaraciones que señalar:
Primero; quitarles sus huevos es robarles. Los huevos no son nuestros sino de ellos. No nos han dado su permiso para cogerlos y usarlos en nuestro provecho.
Segundo; ningún animal que vive sometido a la voluntad de otros puede ser libre, por definición. No son libres, aunque estén confinados en un espacio al aire libre. Siempre estarán privados de libertad.
Tercero; los animales que viven tutelados en domicilios privados o que están acogidos en refugios o protectoras o santuarios tampoco son libres. Aunque no sean utilizados para comida o para compañía. Ellos no pueden decidir sobre su propia vida, a diferencia de los animales silvestres que viven en la naturaleza. No son libres. Ni siquiera aquellos animales que viven en la naturaleza serían libres, legalmente hablando, puesto que los humanos los consideran de su propiedad.
Todos los individuos no humanos del planeta están sometidos legalmente a la condición de propiedad humana; ya sea por parte de los Estados, las empresas, o individuos particulares. El antropocentrismo ha extendido la esclavitud a todos los habitantes de la Tierra que no son humanos.
Todos los individuos no humanos del planeta están sometidos legalmente a la condición de propiedad humana; ya sea por parte de los Estados, las empresas, o individuos particulares. El antropocentrismo ha extendido la esclavitud a todos los habitantes de la Tierra que no son humanos.
Los animales no humanos deben ser libres. Pero no lo son. Éste es el problema. Y el veganismo es la solución.



