7 de julio de 2009

Efectos contraproducentes: haciendo la explotación más eficiente y más aceptable


GRANJAS DE ESCLAVOS


A menudo se suele hablar sobre las negativas consecuencias que la industria de explotación animal tiene para el medio ambiente debido a su emisión de gases contaminantes y de residuos. Se utiliza el argumento ecológico como una motivación para que la gente preocupada por el impacto medioambiental reduzca o elimine su consumo de productos de origen animal. Sin embargo, este enfoque presenta diversos problemas y objeciones. 

En primer lugar, quienes adoptan este enfoque medioambiental están dejando el problema moral apartado a un lado: el problema moral de utilizar a otros animales como medios para nuestros fines y la violación sistemática de sus derechos que esto implica. ¿Acaso alguien se posicionaba en contra de los campos de exterminio nazis por la contaminación que provocaban?

Lo equivocado de esta manera de enfocar el problema empieza ya a mostrar sus consecuencias. Periódicamente aparecen en la prensa este tipo de noticias:
"Científicos españoles logran reducir un 30% las emisiones de metano de los rumiantes, que producen calentamiento global"
Si denunciamos la explotación animal como un problema por las consecuencias negativas que tiene para los humanos —en lugar de denunciarla por el daño que implica sobre los animales y cuestionar la mentalidad especista que la provoca— entonces lo que se conseguimos es motivar una intención de reducir o eliminar esas consecuencias negativas pero sin eliminar la utilización de los animales no humanos.

Parece claro que los argumentos medioambientales —así como los otros argumentos antropocéntricos basados en cuestiones económicas o sobre la salud— no harán nada por reducir o eliminar el especismo en la mentalidad de la gente, y de este modo no se desafía la creencia de que los animales existen para servir como recursos para los humanos, que está precisamente en el origen de la explotación de los animales.

Un enfoque centrado en el daño de la explotación animal al medio ambiente lo único que consigue es que los explotadores busquen nuevas y mejoradas formas de seguir explotando a los animales pero de una forma medioambientalmente más sostenible.

Denunciar que la ganadería industrial contamina no motiva a que la gente deje de consumir animales sino que motiva técnicas para reducir esta contaminación y para potenciar la ganadería ecológica. Así, en lugar de concienciar sobre veganismo dedicamos tiempo a perpetuar la creencia de que los animales son comida y a motivar una reforma de la explotación animal.

Hay una gran diferencia entre tener preocupación medioambiental desde el veganismo y otra muy diferente es intentar fundamentar el veganismo con argumentos medioambientales. Una cosa es informar sobre los posibles efectos medioambientales de aplicar el veganismo a escala global, pero otra distinta es intentar promover el veganismo poniendo el enfoque en el medio ambiente. Son dos perspectivas distintas. La prímera sería lícita, pero la segunda no lo es porque promueve que la gente no piense en la explotación animal como una injusticia en sí misma, y además tiene los efectos contraproducentes que ya hemos visto.

El enfoque medioambiental no sirve para justificar el veganismo como un imperativo al que estamos obligados moralmente, ni tampoco sirve para condenar la explotación animal en sí misma. Hay muchos usos de animales que no dañan el medio ambiente y los que sí lo hacen pueden ser reformados para reducir ese daño. Sólo el argumento moral, fundamentado en principios éticos universales, y en el hecho de la sintiencia, puede sostener el veganismo con consistencia.

La aplicación global del veganismo sería medioambientalmente sostenible pero los que somos veganos lo somos por empatía y respeto moral hacia los seres sintientes; y estoy convencido de que sólo conseguiremos difundir el veganismo en la sociedad mediante la educación ética, fomentando la empatía y la consideración hacia los demás animales.

2 comentarios:

  1. También he pensado lo mismo sobre este tipo de argumentos, pero: ¿De que forma se podrían utilizar para ser coherente con el veganismo y no dejar la cuestión moral de lado? Pienso que hay gente adulta, por ejemplo, que nunca van a considerar moralmente a los no-humanos y veo en estos argumentos de salud y medio ambiente otra forma potente de convencerlos; en los niños, sin embargo, conviene evitar la educación especista desde un principio y educarlos en la consideración moral de todos los animales sintientes porque esto llevaría al cambio, desde las nuevas generaciones, pero las viejas tienen su ideología antropocentrica bastante arraigada, por lo que veo difícil que los argumentos éticos y morales funcionen en su caso. Puedo estar equivocado, ¿qué opinas? Saludos desde Chile.

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    1. Bueno, antes de nada, yo no entiendo por qué alguien supone que deberíamos utilizar esos datos de alguna manera. No tenemos por qué hacerlo. Pero si decidimos hacerlo entonces considero que la única forma correcta de usar esos datos, a mi modo de ver, es explicar por qué el veganismo es realizable en la práctica y no supone en absoluto un mayor daño al medio ambiente (y a los animales que viven en él) que la situación actual. Así es como yo lo enfoco:

      http://filosofiavegana.blogspot.com.es/2015/08/la-confusion-de-claudio-bertonatti.html

      Los datos deben servir para explicar lo que pasaría si implantamos el veganismo a nivel global, para así demostrar que, lejos de ser dañino, resulta beneficioso para todos. Los datos deben servir para refutar los ataques contra el veganismo que dicen que aplicarlo a nivel general supondría un desastre medioambiental. Con esto me parece que ya tenemos bastante trabajo.

      Y digo yo: ¿por qué no nos centramos en la gente que tiene sentido moral, que tiene empatía y a la que le importan los demás animales, en lugar de pensar en esas supuestas personas que no tienen ninguna inclinación moral sobre los demás animales? Ese enfoque centrado en la gente más difícil de convencer me parece absurdo. Un enfoque razonable debe centrarse en quienes son más proclives a comprender y aceptar una determinada visión.

      Hay millones de personas en todo el mundo a las que sinceramente les importan los demás animales. Hay millones de personas con conciencia moral. Pero esas personas todavía no son veganas ¿Por qué no nos centramos en ellas en lugar de preocuparnos por aquellas que supuestamente nunca se harán veganas y tratar de buscar alguna forma fraudulenta para evitar que exploten animales? ¿Por qué?

      ¿Por qué perdemos tiempo en personas que supuestamente nunca saldrán más allá de su egoísmo en lugar de emplearlo en motivar y ayudar a aquellas que sí son potencialmente veganas? ¿Por qué?

      Por tanto, esa cuestión me parece que está muy mal enfocada y que estamos gastando nuestras energías de una forma profundamente equivocada.

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